Los servicios de la empresa de transporte interurbano Grupo FAM permanecen paralizados este viernes debido a una medida de fuerza impulsada por la Asociación Obrera de la Industria del Transporte Automotor (AOITA), que reclama la reincorporación de una trabajadora despedida y denuncia un presunto «lockout patronal encubierto».
Según informó el gremio, desde el primer servicio de la jornada los trabajadores realizan asambleas informativas en las puntas de línea, una modalidad que afecta la circulación de los colectivos que conectan distintas localidades del norte de la provincia de Córdoba.
En un comunicado, AOITA calificó como «discriminatorio» el despido de una empleada «en situación de vulnerabilidad» y exigió su inmediata reincorporación. El sindicato sostiene que la decisión es «nula» y requiere «una respuesta gremial contundente».
Denuncian un proceso de vaciamiento
La organización sindical aseguró que el conflicto se produce en el marco de un proceso de reducción de la empresa. De acuerdo con el comunicado, Grupo FAM pasó de contar con cerca de 980 trabajadores durante su expansión en 2025 a una planta de aproximadamente 100 empleados en la actualidad.
En ese contexto, AOITA denunció que la sucesión de despidos, suspensiones y reducción de servicios configura un «lockout patronal encubierto», con el objetivo de responsabilizar a los trabajadores por las consecuencias de la crisis de la empresa.
Además, afirmó que la firma reconoció en sede judicial su cesación de pagos, con un pasivo superior a los 25.500 millones de pesos y un patrimonio neto negativo. El gremio también denunció que la empresa habría retenido aportes sindicales y de obra social que no fueron depositados, y aseguró que esos fondos estarían siendo utilizados para afrontar indemnizaciones derivadas de despidos.
Por el momento, Grupo FAM no emitió un comunicado oficial sobre el conflicto y no informó cuándo podría restablecerse el servicio.









