El gobernador Martín Llaryora recorrió el predio «Loma del Torito» en la Guarnición Militar La Calera, donde el Equipo Argentino de Antropología Forense realiza excavaciones arqueológicas. La visita institucional tuvo como fin asegurar el suministro de recursos estatales para la búsqueda de personas desaparecidas en el excentro clandestino La Perla. El operativo judicial, coordinado por la Justicia Federal, identificó hasta la fecha a 29 víctimas de la última dictadura militar.
El mandatario provincial supervisó la segunda etapa de las tareas de campo que se extenderán durante todo 2026. El área delimitada bajo investigación abarca unas 10 hectáreas del terreno militar, donde funcionó el circuito represivo de la provincia entre 1976 y 1978.
Durante la actividad, el titular del Juzgado Federal Número 3, el doctor Miguel Vaca Narvaja, recibió al gobernador junto al secretario penal Miguel Ceballos. El juez federal valoró el compromiso del mandatario en la actual coyuntura histórica y destacó la importancia de que los poderes del Estado sostengan estas búsquedas.
«Una de las secuelas más perversas del Estado es justamente mantener el estado de desaparición», remarcó Vaca Narvaja. El magistrado apuntó que «hay un pacto de silencio de los represores que han sobrevivido y que están purgando condenas en cárceles o en domicilios hoy».
Avances científicos y apoyo a los laboratorios de genética
Las tareas de exploración combinan el trabajo arqueológico terrestre con análisis genéticos posteriores en laboratorios especializados de la provincia. Los recursos del estado local sirven para sostener la estructura técnica que requiere la manipulación y preservación de restos óseos muy deteriorados.
El ministro de Vinculación y Gestión Institucional, Miguel Siciliano, ratificó la continuidad del financiamiento y las maquinarias viales necesarias para acelerar las tareas de remoción. Por su parte, la secretaria general de Salud y Desarrollo Humano, Liliana Montero, definió al proceso como «la investigación judicial y forense más emblemática en la Argentina y del continente».
El trabajo conjunto involucra también a especialistas del laboratorio del Instituto de Medicina Forense. La antropóloga Anahí Ginarte señaló que «muchas instituciones de Córdoba están colaborando, principalmente la Provincia, el Tribunal Superior de Justicia y la Universidad».
Detalle de los hallazgos y convocatoria de sangre a familiares
La primera fase de los trabajos de campo se desarrolló entre septiembre y noviembre de 2025 con resultados positivos en dos sectores. Los peritos extrajeron piezas óseas mezcladas en sedimentos removidos que permitieron obtener, mediante análisis de ADN, los perfiles de 35 individuos.
La antropóloga del Equipo Argentino de Antropología Forense, Silvana Turner, detalló que la delimitación del terreno se logró gracias a imágenes satelitales y aportes testimoniales previos. El cruce de datos genéticos con las muestras de referencia de los familiares sirvió para identificar a 12 víctimas en marzo y otras 17 en mayo de este año.
El bioquímico y director del laboratorio genético, Carlos Vullo, explicó que el procesamiento busca preservar la muestra aplicando técnicas transversales mínimas. Al día de la fecha, todavía quedan 6 perfiles genéticos recuperados sin poder identificar por falta de muestras de comparación familiar.
Para resolver la incertidumbre de esos perfiles, el organismo forense convocó a los parientes de personas desaparecidas entre 1974 y 1983 a donar su muestra de sangre. Las familias interesadas pueden contactarse por vía telefónica al número 0800 345 3236 o escribir por mensaje a la línea de WhatsApp +54 9 11 2348-5229.









