El presidente de la AFA y titular del CEAMSE (Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado), Claudio “Chiqui” Tapia, se presentó este miércoles 4 de febrero ante la UFI N° 3 de Pilar para ratificar su denuncia contra dirigentes de la Coalición Cívica y un empresario. Durante su declaración bajo juramento, Tapia buscó despegarse de una de las sospechas que más lo salpican: la propiedad de una lujosa mansión en Villa Rosa. “Yo no tengo nada que ver con la casa de Pilar”, aseguró de forma tajante.
La vivienda en cuestión está valuada en 17 millones de dólares y cuenta con una colección de 54 autos de alta gama. Aunque la Justicia la vincula al entorno del dirigente, los titulares registrales son Ana Conte y Luciano Pantano. Tapia sostuvo que las acusaciones sobre su patrimonio no son más que un «apriete» derivado de su gestión en el CEAMSE y no de su rol en el fútbol.
Según el escrito presentado, el conflicto se originó cuando Tapia ordenó cortar el suministro eléctrico de una serie de cámaras de fotomultas en el Camino del Buen Ayre, tras detectar que operaban sin autorización legal ni licitación vigente. El dirigente identificó al empresario Leandro Camani, titular de la firma Secutrans, como quien ejerció las presiones para restablecer el servicio.
Tapia denunció que Camani, en presunta connivencia con los dirigentes Matías Yofe y Facundo Del Gaiso (CC), lo amenazó con iniciar una campaña mediática en su contra si no cedía ante el negocio de las multas. «Prometió salir en todos los medios y exponer datos de mi vivienda», relató ante la fiscalía.
Por su parte, el abogado defensor Gregorio Dalbón señaló que la causa describe un «mecanismo extorsivo organizado» con un trasfondo económico millonario. La defensa solicitó que se investigue no solo la extorsión, sino también la posible configuración de una asociación ilícita entre el empresario y los referentes políticos mencionados.









