En una nueva jornada del juicio que investiga las circunstancias que rodearon el fallecimiento de Diego Armando Maradona, el testimonio de Cristian Méndez, director de Criminalística de la Policía Científica, aportó detalles técnicos y visuales de gran impacto sobre el escenario del deceso.
Bajo el interrogatorio del fiscal Cosme Iribarren, el perito dio cuenta de lo observado en la vivienda del lote N°45 del country San Andrés, donde fue el encargado de realizar el relevamiento fotográfico.
Méndez describió la habitación donde murió el «Diez» como un espacio de aproximadamente 4×4 metros con un «desorden relativo». Según su declaración, en el lugar se hallaron botellas de agua mineral tiradas y diversas ampollas de medicamentos sobre la mesa de luz. El perito precisó que su labor incluyó el registro exhaustivo no solo del dormitorio, sino también de la cocina-comedor, la galería y el patio de la propiedad.
Sin duda, el tramo más revelador de su declaración se centró en el estado del cuerpo del exfutbolista. Méndez calificó la zona abdominal como un «estómago globoso», producto de una «gran prominencia» que presentaba el cadáver. Asimismo, confirmó la presencia de un «hongo de espuma» en la boca de Maradona, un signo clínico que quedó registrado en las fotografías de la Policía Científica.
Al explicar el origen de este fenómeno, el experto señaló que el hongo de espuma es una manifestación propia de la ascitis (acumulación de líquido en el abdomen) y de un cuadro conocido como «pulmón en lucha». Méndez, quien estuvo acompañado durante las pericias por los forenses encargados de la autopsia, los doctores Corasanitti y Casinelli, concluyó su declaración tras 30 minutos de exposición, tras lo cual el tribunal dictó un cuarto intermedio.
De acuerdo con las fuentes, el perito Cristian Méndez declaró que en la mesa de luz de la habitación de Diego Armando Maradona se hallaron «ampollas de medicamentos».









