Estados Unidos inició ayer otro hito excepcional en su historia con el comienzo del segundo juicio político contra el ex presidente Donald Trump en el Senado. Un año después de que fuera absuelto de los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso, el Senado deberá decidir, por mayoría cualificada de dos tercios, si condena al ya ex mandatario republicano por incitación a la insurrección”, tras el asalto violento a este mismo Capitolio el pasado 6 de enero. Se trata, según dijo al abrir la sesión el líder de la mayoría demócrata, Chuck Schumer, de la acusación más grave presentada nunca contra un presidente en la historia de Estados Unidos”.
El proceso, donde los 100 legisladores del cuerpo ejercen como jurado, comenzó con una estructura acordada con la oposición republicana y los abogados de Trump para garantizar un juicio político justo y honesto del ex presidente”, según explicó Schumer. El primer paso fue definir la constitucionalidad del juicio político. Los abogados que representan a Trump sostienen que todo el proceso es inconstitucional” porque el magnate no es más presidente. Los llamados managers”, los congresistas demócratas que funcionarán como fiscales, argumentan que el proceso busca garantizar que el ex mandatario asuma la responsabilidad política del ataque contra el Congreso.
Los managers demócratas comenzaron su presentación mostrando un video del discurso del 6 de enero pasado de Trump, cuando parado frente a la misma multitud de simpatizantes que luego atacaron el Capitolio, acusó a los legisladores de estar intentando certificar un fraude” electoral y llamó a la gente a marchar hacia el Congreso y pelear como locos” para que eso no suceda.
Nuestro caso está basado en hechos fríos y claros. Quieren evitar que el Senado escuche siquiera esos hechos”, lamentó Jamie Raskin, congresista al frente de los impulsores del impeachment”, quien argumentó que desestimar el juicio por inconstitucionalidad significará que si un presidente comete un delito en los últimos días de su mandato lo hará con impunidad constitucional”. Sería una invitación al presidente a hacer lo que quiera cuando se debe marchar, incluido cerrar la puerta por la que debe salir”, argumentó.
El Senado carece de jurisdicción sobre el 45 presidente porque este no ostenta cargo público alguno del que pueda ser destituido, lo cual convierte al artículo del impeachment en irrelevante”, sostuvieron, por su parte, los abogados de Trump, Bruce Castor Jr. y David Schoen.
Si bien se necesitaba de una mayoría simple para que el proceso avance, la constitucionalidad del juicio fue aprobada por 56 votos a favor, con el respaldo de seis legisladores republicanos, en el primer revés para el ex mandatario, que se manifestó decepcionado con el desempeño de sus abogados, según deslizaron fuentes cercanas. Hoy seguirá la primera presentación de los argumentos de fondo a la acusación de incitar a la insurrección”. Los managers demócratas y los abogados de Trump empezarán a presentar sus argumentos y cada uno tiene un máximo de dos días con exposiciones que no pueden superar las ocho horas cada jornada.
Luego, los senadores tendrán un total de cuatro horas para interrogar a ambas partes y, posteriormente, habrá dos horas para discutir sobre si se deben considerar mociones para citar testigos y presentar pruebas que, de ser permitido, podría alargar el debate. En el cierre, cada parte tendrá hasta cuatro horas para hacer sus alegatos finales antes de la votación sobre la acusación.
Con una bancada demócrata alineada detrás del objetivo de condenar a Trump, el oficialismo necesita convencer a 17 senadores republicanos de votar en contra de su compañero de partido para que el ex mandatario no sea absuelto por segunda vez. Tarea sin duda difícil pero no imposible como hace hace dos años: en muchos senadores aún perviven las imágenes atroces del ataque al Capitolio, pues muchos fueron testigos directos de la violencia extremista de los ciudadanos sublevados.
Impulsan una asignación por hijos
Si bien el juicio político a Dondald Trump tiene pocas chances de prosperar, los demócratas están interesados en un rápido proceso para liberar al Congreso para tratar las leyes enviadas por el flamante mandatario Joe Biden. Ayer, incluso, la Cámara de Representantes presentó el proyecto de Ley de Crédito Tributario por Hijos, destinado a dar un beneficio de 3.000 dólares por hijo como parte del paquete de ayuda contra el Covid-19 de 1,9 billones de dólares propuesto por Biden.
La pandemia está llevando a las familias a una pobreza cada vez más profunda, y es devastador; estamos haciendo que el Crédito Tributario por Hijos sea más generoso, más accesible y, al pagarlo mensualmente, este dinero hará la diferencia sobre un techo o la comida en una mesa”, expresó el presidente de la Comisión de Medios y Arbitrios, el demócrata Richard Neal. Según la iniciativa, la norma proporcionaría 3.600 dólares por niño menor de seis años y 3.000 dólares por niño de seis a 17 años, por mes durante un año.









