México volvió a quedar sacudido por una nueva jornada de violencia con el asesinato del periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar, en el estado de Oaxaca, y del alcalde de Temoac, Valentín Lavín, en Morelos. Ambos crímenes, ocurridos en un contexto marcado por la expansión del crimen organizado y los ataques contra funcionarios y comunicadores, reavivaron la preocupación por la creciente inseguridad que atraviesa el país.
En el primer caso, Leyva Aguilar fue muerto a balazos el miércoles en el estado de Oaxaca, en el sur de México, en un ataque que elevó a cinco la cantidad de comunicadores asesinados en el país en lo que va de 2026.
De acuerdo con la Fiscalía de Oaxaca, Leyva Aguilar, de 60 años, recibió tres disparos —dos en la cabeza y uno en el cuello— mientras se encontraba frente a un puesto de comida en el municipio de San Pablo Etla. La investigación preliminar indica que el ataque fue perpetrado por un hombre que viajaba como acompañante en una motocicleta, quien escapó junto al conductor tras la agresión.
El fiscal estatal, Bernardo Rodríguez Alamilla, informó que una de las principales líneas de investigación es la actividad periodística de la víctima, aunque todas las hipótesis permanecen abiertas. Además, confirmó que una persona fue detenida para determinar si tuvo participación en el crimen.
Leyva Aguilar era autor de la columna política El Zumbido del Moscardón, donde publicaba denuncias sobre presuntos hechos de corrupción y cuestionaba la gestión del gobierno estatal. En su último artículo, publicado un día antes de ser asesinado, sostuvo que «no existía ningún rincón de Oaxaca que no estuviera manchado de sangre» por el avance del crimen organizado y responsabilizó al gobernador Salomón Jara Cruz por el deterioro de la seguridad.
La organización Reporteros Sin Fronteras recordó que el periodista había denunciado amenazas de muerte en julio de 2025, vinculadas a sus críticas contra autoridades estatales. Según la entidad, presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República, pero aseguró que nunca recibió medidas de protección.
Tanto Reporteros Sin Fronteras como Artículo 19 reclamaron una investigación «exhaustiva» e «independiente» que contemple como principal hipótesis su labor periodística.
Tras conocerse el crimen, el gobernador Salomón Jara Cruz expresó sus condolencias y afirmó que la investigación será llevada adelante de manera conjunta por la Fiscalía estatal y la Fiscalía General de la República, prometiendo un proceso «serio, profesional y transparente».
El asesinato de Leyva Aguilar ocurrió apenas seis días después del homicidio del periodista y abogado Josué Martínez, en Puebla. Antes de esos casos, otros tres comunicadores fueron asesinados en Veracruz: Roxana Guzmán, Luis Ángel López Valdez y Carlos Castro.
Organizaciones internacionales consideran a México como uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo fuera de zonas de conflicto armado.
Asesinaron también a un alcalde en Morelos
En otro hecho de violencia registrado en el país, el alcalde del municipio de Temoac, en el estado de Morelos, Valentín Lavín, fue asesinado a tiros, según informaron medios internacionales y confirmó la Fiscalía estatal.
Lavín, aliado del partido de la presidenta Claudia Sheinbaum, ya había sobrevivido a un atentado armado en enero, de acuerdo con medios locales.
Peritos forenses y policías investigadores hallaron el cuerpo sin vida del jefe comunal dentro de las instalaciones de la presidencia municipal, informó la Fiscalía de Morelos.
El estado de Morelos, vecino de Ciudad de México y de Guerrero, es escenario de operaciones de diversas organizaciones narcotraficantes y registra altos índices de violencia.
Desde 2006, México contabiliza cerca de un centenar de alcaldes asesinados, en un contexto marcado por la escalada de la violencia vinculada al narcotráfico y al crimen organizado. Uno de los casos más resonantes ocurrió en noviembre del año pasado, cuando fue asesinado el alcalde Carlos Manzo durante la celebración del Día de Muertos en un municipio del estado de Michoacán.









