El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil ordenó la detención del ex diputado Eduardo Bolsonaro para que comience a cumplir una condena de cuatro años y dos meses de prisión, en una decisión que se conoce en plena campaña electoral rumbo al balotaje presidencial del 25 de octubre. El ex legislador, de 42 años, reside en Estados Unidos desde 2025, donde se estableció alegando ser víctima de persecución política y judicial.
La resolución fue dictada por el juez Alexandre de Moraes, instructor de la causa, quien sostuvo que, tras el rechazo de los últimos recursos de la defensa, la sentencia quedó firme e inapelable. En consecuencia, dispuso que el ex parlamentario sea incorporado al registro de personas con órdenes de prisión pendientes y ordenó cancelar los pasaportes brasileños emitidos a su nombre. El magistrado también advirtió a la Policía Federal que deberá arrestarlo si regresa al país.
En su resolución, De Moraes cuestionó la decisión de Eduardo Bolsonaro de permanecer fuera de Brasil y consideró que no puede beneficiarse de su propia conducta para evitar el cumplimiento de la condena. El juez sostuvo que el ex diputado abandonó el territorio nacional con el propósito de frustrar la aplicación de la ley penal.
De qué se acusa a Eduardo Bolsonaro
El ex legislador fue condenado por coaccionar a la Justicia brasileña mediante gestiones ante el Gobierno de Estados Unidos para que impusiera sanciones contra integrantes del Ejecutivo y aumentara los aranceles a las exportaciones brasileñas. Esas maniobras se produjeron mientras el STF llevaba adelante el proceso por intento de golpe de Estado contra su padre, el ex presidente Jair Bolsonaro (2019-2023).
El ex mandatario fue condenado a 27 años de prisión por su participación en una trama para impedir la asunción de Lula da Silva tras las elecciones presidenciales de 2022. La familia Bolsonaro considera al juez De Moraes un adversario político y cuestiona las investigaciones impulsadas por el magistrado contra el expresidente y sus allegados.
La condena contra Eduardo había sido ratificada por el máximo tribunal después de que la defensa presentara un último recurso, rechazado por unanimidad. Con esa decisión, el fallo quedó firme y el juez ordenó que comenzara a ejecutarse la pena, inicialmente bajo un régimen semiabierto.
Además de la condena por coacción a la Justicia, Eduardo Bolsonaro fue inhabilitado políticamente por 12 años, por lo que no podrá presentarse a cargos públicos hasta 2038. En septiembre pasado, también recibió una pena de un año de prisión en una causa por difamación contra la diputada Tabata Amaral. Ese mismo mes, fue destituido de su puesto como escribiente de la Policía Federal por abandono de cargo, luego de permanecer durante un período prolongado fuera de Brasil.
La posibilidad de extradición
Eduardo Bolsonaro vive en Texas desde 2025 y cuenta con una tarjeta de residencia permanente en Estados Unidos. Su permanencia en el país norteamericano plantea interrogantes sobre la posibilidad de ejecutar la orden de detención, ya que Brasil y Estados Unidos mantienen un tratado de extradición vigente desde 1961, aunque no está claro si sus términos serían aplicables a este caso.
La eventual entrega del ex diputado dependería de una decisión de las autoridades estadounidenses. En ese contexto, la cancelación del pasaporte brasileño aparece como una de las principales herramientas dispuestas por la Justicia para limitar sus movimientos y presionar para que se presente ante las autoridades. Hasta el momento, no se había informado de una solicitud formal de extradición ni de una respuesta del Gobierno estadounidense sobre la orden judicial.
Eduardo Bolsonaro se convirtió en un vínculo importante entre su hermano y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En mayo pasado, incluso acompañó a Flávio a la Casa Blanca para una reunión con el mandatario republicano, en momentos en que la candidatura del senador enfrentaba cuestionamientos por sus vínculos con un banquero desacreditado.
La orden judicial, a menos de tres semanas del balotaje
La decisión del STF se conoció en un momento decisivo para la política brasileña. Flávio Bolsonaro se enfrentará a Lula da Silva el próximo 25 de octubre, después de haber obtenido la mayor cantidad de votos en la primera vuelta del 4 de octubre.
El senador del Partido Liberal alcanzó el 47,03% de los sufragios, mientras que el actual presidente obtuvo el 45,16%. La diferencia fue de aproximadamente 2,2 millones de votos, por lo que ambos candidatos necesitan sumar apoyos de los votantes que eligieron a otras fuerzas políticas.
En este escenario, la primera encuesta de Datafolha para la segunda vuelta muestra una ventaja para el candidato opositor. Flávio Bolsonaro reúne el 52% de los votos válidos, frente al 48% de Lula, con un margen de error de dos puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95%.
El relevamiento, realizado entre el 6 y el 8 de octubre sobre una muestra de 2.520 votantes, registra una intención de voto total del 49% para Flávio y del 45% para Lula. Un 5% de los encuestados manifestó que votaría en blanco o nulo, mientras que el 1% permanece indeciso.
La encuesta también muestra que el candidato opositor recibe una mayor proporción de los votos de quienes apoyaron a otras fuerzas en la primera vuelta. Según Datafolha, el 46% de los electores que habían votado a Augusto Cury, Renan Santos, Ronaldo Caiado y Romeu Zema ahora se inclinaría por Flávio Bolsonaro, mientras que el 32% respaldaría a Lula y el 15% optaría por el voto en blanco o nulo.
Por segmentos, Lula mantiene una ventaja entre los votantes con educación primaria, los sectores de menores ingresos, los católicos y los habitantes del noreste del país. Flávio, en cambio, registra un respaldo más amplio entre los evangélicos y en la región sur.
Pese a las dificultades judiciales que atraviesa su familia, Eduardo Bolsonaro continúa participando activamente en la campaña de su hermano. El ex diputado incluso dejó entrever que espera ocupar el Ministerio de Relaciones Exteriores en caso de que Flávio llegue a la Presidencia, una posibilidad que agrega otro elemento de interés a una contienda marcada por la confrontación entre el oficialismo y la oposición.









