El papa León XIV se reunirá con víctimas de abusos cometidos por miembros del clero durante su gira por América del Sur, prevista del 6 al 17 de noviembre, que incluirá visitas a Uruguay, Argentina y Perú. Así lo informó este martes el Vaticano, aunque no precisó dónde ni con quiénes se llevarán a cabo los encuentros.
“Durante los días del próximo Viaje Apostólico del Santo Padre a América Latina, están previstos algunos encuentros con personas que han sido víctimas de abusos por parte de miembros del clero y de la Iglesia”, señaló la Santa Sede en un comunicado.
La institución explicó que las reuniones responden al deseo del Pontífice de expresar su cercanía a quienes han sufrido y continúan sufriendo esta violencia, así como de trabajar junto a ellos para desarrollar caminos de sanación y garantizar que la Iglesia sea un espacio seguro.
En Perú, país del que León XIV tiene nacionalidad por sus años como misionero y obispo, las víctimas y los sobrevivientes del Sodalicio de Vida Cristiana (SVC) solicitaron una audiencia con el Papa.
En abril, el Vaticano anunció que preveía compensar a las víctimas de este movimiento, disuelto el año pasado por el papa Francisco tras las denuncias de abusos sexuales y psicológicos atribuidos a sus dirigentes y una prolongada investigación.
En España y Francia
Durante sus últimos viajes, León XIV también mantuvo encuentros con grupos de víctimas en Madrid, el 8 de junio, y en Lourdes, Francia, el 27 de septiembre. Ambas reuniones se desarrollaron a puerta cerrada y estuvieron centradas en el diálogo y la escucha de los testimonios de hombres y mujeres que sufrieron abusos dentro de la Iglesia, una realidad que el Pontífice calificó en otras ocasiones como una “plaga”, un “escándalo” y una “herida real”.
En Madrid, el Papa recibió en la Nunciatura Apostólica a integrantes del Proyecto Repara, una iniciativa de la arquidiócesis. Allí les expresó su cercanía y la de toda la comunidad eclesial, además de comprometerse a que sus propuestas sirvan de base para futuras acciones, con el objetivo de que la Iglesia sea “verdaderamente un lugar seguro y espiritualmente sano, donde las heridas encuentren consuelo y sanación”.
En Lourdes, durante una reunión de dos horas, el Pontífice llamó a actuar con “máxima vigilancia” y “máxima determinación” para avanzar por el camino de la verdad, la justicia, el perdón y la reparación. El objetivo, señaló, es establecer una cultura de prevención y protección frente a los abusos. Cinco de los siete participantes describieron posteriormente el encuentro durante una rueda de prensa.
Más tarde, durante el vuelo de regreso de Metz a Roma, León XIV se refirió al tema a pedido de los periodistas. “El abuso sexual es, ante todo, un problema humano. Cuando ocurre dentro de la Iglesia, adquiere otra dimensión, porque la vida de fe de las personas se ve profundamente herida y, a veces, incluso destruida”, afirmó.
“Por lo tanto, la Iglesia tiene una responsabilidad especial de acompañarlas y ayudarlas a buscar la sanación”, remarcó.
Antecedentes de encuentros con víctimas de abusos
Los encuentros con víctimas de abusos han formado parte de los viajes apostólicos de los últimos pontífices. Benedicto XVI mantuvo reuniones durante sus visitas a Estados Unidos, en 2008, y posteriormente al Reino Unido, Australia y Alemania. Francisco, por su parte, se reunió con sobrevivientes durante sus viajes a Chile, Irlanda, Portugal y Bélgica.
En el caso de León XIV, el encuentro de Madrid marcó la primera vez que recibió en el extranjero a personas que sufrieron abusos dentro de la Iglesia. Sin embargo, ya había mantenido reuniones similares en el Vaticano durante los meses previos.
Entre ellas, recibió a integrantes de la junta directiva de Ending Clergy Abuse, a 15 sobrevivientes en Bélgica y al irlandés David Ryan, quien denunció haber sufrido abusos durante su infancia en un colegio de Dublín.









