El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió este miércoles el levantamiento total del secreto sumarial de las investigaciones relacionadas con el caso Banco Master y reclamó “explicaciones y medidas inmediatas” ante lo que definió como una “crisis institucional” que se apoderó del Poder Judicial.
A través de la red social X, el mandatario realizó su primera manifestación pública después de que el juez André Mendonça, del Supremo Tribunal Federal (STF), ordenara la suspensión temporal del director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y del director de Inteligencia Policial, Leandro Almada da Costa.
Según Mendonça, la Policía Federal habría elaborado informes de inteligencia sobre su actuación en el STF y vigilado sus actividades durante casi un mes.
Sin mencionar nombres, Lula afirmó que el caso Banco Master representa “el mayor crimen financiero de la historia de Brasil”, en referencia al presunto fraude financiero que involucra a la entidad bancaria.
La crisis dentro del STF se profundizó tras la divulgación de mensajes incautados al banquero Daniel Vorcaro, que expusieron presuntos vínculos entre el mundo financiero, políticos y magistrados de la propia Corte. La difusión del material derivó en una escalada de enfrentamientos internos y decisiones judiciales contradictorias.
El presidente también cuestionó las “filtraciones selectivas” de información que, según consideró, impactan en la disputa electoral y reclamó mayor transparencia en las investigaciones.
“Por eso, es urgente el levantamiento total del secreto sumarial de las investigaciones de todos los involucrados en el caso Master, caiga quien caiga, cueste lo que cueste. Brasil necesita saber la verdad”, escribió Lula.
La disputa dentro del Supremo
La Abogacía General de la Unión (AGU) presentó un recurso ante el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Edson Fachin, para intentar suspender la decisión de Mendonça de apartar al director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y al jefe de Inteligencia, Leandro Almada da Costa.
Un día después de la decisión de Mendonça, el juez Flávio Dino ordenó la inmediata restitución de ambos funcionarios. Además, dispuso que retomaran todas sus funciones y que quedaran protegidos frente a nuevas medidas cautelares.
La resolución de Dino respondió a un recurso presentado por Rodrigues, quien sostuvo que su apartamiento interfería en la organización del equipo de investigación, retrasaba el acceso a material incautado y comprometía la actuación de la Policía Federal.
Dino, por su parte, señaló que había autorizado a la Policía Federal a acceder a la totalidad de los materiales incautados en una investigación sobre fondos parlamentarios destinados a empresas vinculadas con la producción de la película Dark Horse, sobre la trayectoria del expresidente Jair Bolsonaro.
El magistrado consideró que la suspensión de Rodrigues perjudicaba el avance del caso Banco Master, una investigación por presunto fraude financiero que involucra al banco del mismo nombre.
Lula y Flávio Bolsonaro, en un escenario de empate
El conflicto judicial se desarrolla en paralelo a una campaña electoral cada vez más reñida. Un nuevo sondeo ubicó al senador Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, un punto por encima de Lula en una hipotética segunda vuelta.
La encuesta de BTG Pactual/Nexus, cuyos resultados fueron recogidos por Bloomberg, le asignó a Flávio el 46% de las intenciones de voto frente al 45% de Lula. Una semana antes, el mismo estudio mostraba al actual presidente con un punto de ventaja.
Otra encuesta, realizada por la firma Quaest y difundida el lunes, mostró un escenario todavía más ajustado: Lula y Flávio Bolsonaro empataron con el 41% de las preferencias en una eventual segunda vuelta. Una semana antes, el sondeo ubicaba al mandatario por delante por un punto.
Flávio ya había superado por primera vez a Lula en una encuesta realizada en marzo por AtlasIntel para Bloomberg News, cuando obtuvo 47,6% frente al 46,6% del actual presidente en un eventual balotaje.
Los resultados se conocen mientras Lula enfrenta cuestionamientos vinculados a las investigaciones por presunta corrupción que alcanzan a su hijo mayor, Fábio Luís Lula da Silva, conocido como “Lulinha”, quien es investigado por presunto tráfico de influencias, corrupción y vínculos con una trama de desvío de fondos y contratos públicos.
Flávio Bolsonaro apunta contra la Corte
En medio de la disputa política, Flávio Bolsonaro participó el lunes de un acto con seguidores en el centro de San Pablo, donde llamó a “proteger a la Corte Suprema de Alexandre de Moraes”, uno de los magistrados más enfrentados con el bolsonarismo y quien condenó a Jair Bolsonaro.
“No podemos permitir que esa naranja podrida contamine a toda la Corte”, afirmó Flávio durante el mitin, realizado en el marco de las celebraciones por el Día de la Independencia de Brasil.
Su padre, Jair Bolsonaro, había intentado asociar políticamente a De Moraes con Lula y llegó a afirmar que “quien vota por Lula está votando por Alexandre de Moraes”.
Sin embargo, De Moraes fue designado para integrar el Supremo Tribunal Federal en 2017 por el entonces presidente Michel Temer, y no por Lula.
Las diferencias dentro del STF, las investigaciones por el caso Banco Master y el avance de Flávio Bolsonaro en algunos sondeos se entrecruzan en un escenario de fuerte polarización política de cara a las elecciones generales de octubre.
Mientras Lula reclama transparencia y el levantamiento del secreto de las investigaciones, el bolsonarismo busca capitalizar el desgaste del Gobierno y cuestiona a sectores del Poder Judicial. Con las encuestas mostrando diferencias mínimas entre ambos bloques, el caso Banco Master se convirtió también en un nuevo frente de disputa política en Brasil.









