La continuidad de Lionel Scaloni al mando de la selección argentina es la principal preocupación de la Asociación del Fútbol Argentino. Lo que hace unos días era visto con optimismo desde la casa madre, ahora entró en un estado de alerta y cautela. La negociación no está caída, sino que no está sucediendo.
El vínculo del santafesino con la Albiceleste es hasta finales de 2026. “Siento la necesidad de pensar, porque ya no sé si se va a poder hacer algo tan grande como esto. Para seguir se necesitan un montón de cosas, sobre todo volver a resetearse, volver a formar un grupo como este, que difícilmente se vuelve a formar”, había dicho el entrenador luego de perder la final del mundo con España, adelantando que cumpliría su contrato y luego sería momento de reflexionar.
Al dolor por el subcampeonato se le sumó inmediatamente una nueva inquietud para la dirigencia que lidera Claudio “Chiqui” Tapia. En ese sentido, aún restan charlas entre el directivo y Matías Aldao, representante del entrenador. Lo cierto es que el tiempo apremia. El DT ya sabía que no iba a disponer de Nicolás Otamendi, quien había anunciado que daría un paso al costado del seleccionado luego de la Copa del Mundo. A esa baja se suma el retiro del capitán y bandera del equipo, Lionel Messi. Scaloni podría perder a Walter Samuel, uno de sus laderos, quien tendría decidido lanzarse como técnico. Se necesita de mucha fuerza para aguantar tantos golpes. En caso de continuar frente al combinado, el pujatense deberá reestructurar su equipo de trabajo para el ciclo 2030.
La decisión, en medio de los amistosos
En el horizonte, y mientras sigue vigente el vínculo, están las ventanas internacionales. La primera fecha FIFA tendrá lugar del 21 de septiembre al 6 de octubre de 2026, con la posibilidad de disputar hasta tres partidos. Por el momento no hay nada oficializado desde AFA, aunque la puerta está abierta para que el seleccionado enfrente a Benín y Burkina Faso. Córdoba presta atención. El Kempes podría recibir uno de esos encuentros el martes 29 de septiembre, entre el choque entre Boca y Racing por Copa Argentina y antes del clásico del 4 de octubre entre Talleres y Belgrano. La última del año se desarrollará del 9 al 17 de noviembre, donde la Argentina saldría a la cancha hasta dos veces.
Mientras tanto, la AFA espera el visto bueno de la FIFA para saber si los próximos amistosos serán considerados de clase A. De ser así, Leandro Paredes, Nahuel Molina, Roberto Fabián Ayala y Thiago Almada podrían purgar parte de las sanciones recibidas tras la final del Mundial. Son días determinantes en el fútbol argentino y la incertidumbre está latente en varios frentes.









