El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este martes durante la cumbre del G7 en Francia que la lucha contra el narcotráfico debe ser integral, incluyendo el combate al lavado de dinero y al tráfico de armas. Sin embargo, sostuvo que esos esfuerzos deben llevarse adelante con pleno respeto por la soberanía de los Estados.
En un discurso pronunciado en la ciudad francesa de Évian, a la que asistió como invitado, el mandatario afirmó que desafíos como la lucha contra la delincuencia transnacional deben abordarse de manera conjunta con una agenda de desarrollo.
“El crimen organizado aterroriza a las comunidades y desvía recursos públicos que deberían destinarse a la construcción de escuelas, hospitales y carreteras. Este esfuerzo debe tener en cuenta el respeto a la soberanía de los estados”, afirmó Lula, según reportó Agencia Brasil.
El presidente brasileño añadió que la lucha contra el narcotráfico no puede desvincularse de otras actividades ilegales, como el blanqueo de dinero y el tráfico de armas, y abogó por fortalecer el diálogo y la cooperación internacional, a través de Interpol, para localizar bienes e individuos vinculados a esas redes criminales.
Las declaraciones de Lula se produjeron en medio de la controversia generada por la decisión de Estados Unidos de clasificar al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC) como organizaciones narcoterroristas. Según la legislación estadounidense, esa medida podría habilitar eventuales acciones extraterritoriales, lo que reavivó en Brasil el debate sobre la defensa de la soberanía nacional.
Debate sobre minerales críticos e IA
Por otro lado, Lula reiteró que los países que poseen minerales críticos deben obtener beneficios económicos que vayan más allá de la simple extracción de esos recursos. Sostuvo que también deben participar en las etapas de mayor valor agregado de la cadena productiva, mediante la industrialización, la transferencia de tecnología y el desarrollo de capacidades, de acuerdo con sus necesidades nacionales. En ese sentido, advirtió que la revolución digital y la inteligencia artificial no pueden profundizar las desigualdades existentes.
En la misma línea, el mandatario defendió la creación de alianzas que amplíen el acceso a tecnologías de vanguardia, como la inteligencia artificial, para un mayor número de países. «Las transiciones energética y digital no pueden replicar los patrones históricos que concentran los beneficios económicos en manos de unos pocos actores«, argumentó.









