Un nuevo capítulo de la creciente tensión en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a Irán de violar el alto el fuego vigente tras presuntos ataques en el estratégico Estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo.
A través de un mensaje publicado en la red social Truth Social, el mandatario sostuvo que fuerzas iraníes habrían disparado contra embarcaciones internacionales, entre ellas un buque de bandera francesa y un carguero británico. “Se trata de una violación total del acuerdo”, afirmó.
Trump también confirmó que representantes estadounidenses viajarán a Islamabad, en Pakistán, con el objetivo de continuar las negociaciones diplomáticas en busca de una salida al conflicto. La delegación, prevista para el lunes 20 de abril, estaría integrada por el vicepresidente JD Vance; el empresario Jared Kushner; y el inversor Steve Witkoff.
Sin embargo, desde Teherán descartaron participar de la nueva ronda de conversaciones. A través de medios vinculados a la Guardia Revolucionaria, Irán comunicó que no enviará negociadores mientras persista el bloqueo naval estadounidense sobre sus puertos y el Estrecho de Ormuz, al que calificó como un acto “ilegal y criminal” y una violación de la tregua vigente, que expira este miércoles 22.
El fin de semana pasado se había celebrado una primera ronda en Islamabad que concluyó sin acuerdo, en medio de desacuerdos por la inclusión de Líbano en la tregua y por exigencias vinculadas al programa nuclear iraní. No obstante, fuentes diplomáticas señalaron que el intercambio de mensajes indirectos a través de Pakistán continúa abierto.
En paralelo, la tensión en el Golfo Pérsico volvió a escalar en las últimas horas. La Guardia Revolucionaria iraní advirtió que cualquier embarcación que intente aproximarse al Estrecho de Ormuz será considerada “colaboradora del enemigo” y, por lo tanto, un objetivo militar.
En ese marco, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán aseguró que mantendrá el control del estratégico paso marítimo “hasta la conclusión definitiva de la guerra” y advirtió que cualquier continuidad del bloqueo será interpretada como una ruptura del alto el fuego, lo que podría derivar en nuevas represalias.
La amenaza se produjo luego de un ataque contra un buque mercante en la zona, en un episodio que volvió a poner en primer plano la denominada “flota mosquito” iraní: pequeñas embarcaciones rápidas utilizadas para hostigar a naves comerciales y militares en uno de los corredores más sensibles del mundo.
Especialistas señalan que, pese al debilitamiento de su flota convencional, Irán mantiene operativa esta estrategia de guerra asimétrica, con lanchas equipadas con ametralladoras, misiles y drones, lo que le permite sostener capacidad de disuasión frente a potencias occidentales.
El Estrecho de Ormuz es considerado un punto neurálgico para el comercio global de energía, ya que por allí transita cerca de una quinta parte del petróleo y gas que se comercializa a nivel mundial. Cualquier interrupción prolongada podría impactar de forma inmediata en los mercados internacionales.
En respuesta, Estados Unidos aseguró que el paso marítimo continúa operativo y bajo vigilancia, aunque el aumento de incidentes ya llevó a algunas compañías navieras a reforzar medidas de seguridad e incluso a suspender temporalmente el tránsito por la zona.
En su declaración, Trump también hizo hincapié en el impacto económico de la crisis y lanzó una advertencia directa: “Si no alcanzan un acuerdo, destruiremos todas las centrales eléctricas y todos los puentes”. “Se acabó la amabilidad”, concluyó.
Las declaraciones generan inquietud en la comunidad internacional, ante el riesgo de una escalada militar en una de las regiones más sensibles del planeta.
El tren de carga China-Europa se consolida como eje logístico ante tensiones globales









