El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que Rusia y Ucrania acordaron no lanzar ataques contra sus respectivas infraestructuras energéticas. La medida busca contener la escalada militar que también impactó sobre el suministro y los precios de los combustibles a nivel mundial.
“Ucrania ha acordado no atacar objetivos energéticos rusos. ¡Rusia ha acordado hacer lo mismo!”, escribió el mandatario estadounidense en su red Truth Social, aunque no ofreció detalles sobre los términos del acuerdo.
El pacto responde al déficit de gasolina y diésel provocado por los constantes ataques ucranianos contra plantas de refinación rusas. Ante esta situación, el gobierno de Moscú restringió la venta de combustibles en las estaciones de servicio locales y prohibió la exportación de derivados hasta el 30 de septiembre.
En el mismo mensaje, Trump recalcó que “el aumento del precio mundial del diésel se debe principalmente a la guerra entre Rusia y Ucrania, no a Irán”. De esta manera, el líder republicano buscó desvincular la suba del precio de los combustibles del conflicto que Estados Unidos mantiene con Irán y del bloqueo en el Estrecho de Ormuz.
Antes del anuncio público, Trump mantuvo una llamada telefónica con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien le solicitó el cese de los bombardeos contra las refinerías rusas. De igual forma, el mandatario estadounidense dialogó con el presidente ruso, Vladimir Putin, para pedirle el fin de la guerra.
“No queremos que ataque el combustible diésel”, insistió Trump, al señalar que la Administración estadounidense había abordado estas acciones con Zelenski. Según explicó, los ataques ucranianos contra instalaciones de combustible rusas contribuyen a la escasez.
Desde el Kremlin, en tanto, señalaron que “no se puede sino acoger con satisfacción cualquier llamamiento al régimen de Kiev de poner fin a los ataques contra la infraestructura económica civil”.
Estos contactos diplomáticos se concretaron después de las visitas a Moscú y Kiev de los enviados especiales de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner. Las misiones de ambos funcionarios tuvieron como objetivo reactivar las conversaciones de paz tras seis meses de estancamiento.
Asimismo, el anuncio del pacto se conoce en un contexto de intensificación de las ofensivas rusas contra infraestructuras civiles e instalaciones cercanas a las fronteras de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan). Durante los últimos meses, Moscú desplegó ataques masivos con drones y bombardeos sostenidos, mientras Kiev respondió con ofensivas contra objetivos energéticos en territorio ruso.
La respuesta de Zelenski
Por su parte, Zelenski afirmó este lunes que Kiev está dispuesto a detener sus ataques contra instalaciones petroleras rusas, pero únicamente si recibe garantías de que Moscú hará lo mismo con la infraestructura energética, crítica y logística ucraniana. Además, el mandatario dejó en claro que Ucrania no considera suficiente la declaración de Trump para asumir que el acuerdo será respetado.
“Si nuestros socios están en disposición de garantizar que Rusia se abstenga de verdad de atacar nuestro sistema eléctrico, otras instalaciones energéticas, infraestructuras críticas y las rutas de suministro alimentario, entonces, por supuesto que estamos dispuestos a garantizar un cese correspondiente de nuestros ataques”, declaró.
En este sentido, Zelenski amplió el alcance de una eventual tregua más allá de las centrales eléctricas. El mandatario ucraniano sostuvo que las fuerzas rusas también están atacando instalaciones portuarias, centros de almacenamiento y otros puntos utilizados para transportar alimentos y productos farmacéuticos. Según explicó, estos ataques afectan la infraestructura necesaria para garantizar el abastecimiento de la población antes de la llegada del invierno.
El problema del diésel
En medio de un conflicto que no da señales de distensión, la semana pasada el precio del diésel en Estados Unidos alcanzó por primera vez los seis dólares por galón (3,79 litros), según informó GasBuddy, el servicio que monitorea los precios de los combustibles. Un año antes, el precio promedio nacional había sido de 3,70 dólares.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, vinculó los precios récord del diésel con los ataques de las fuerzas ucranianas contra las refinerías rusas y con la política de administración del ex presidente Joe Biden.
“El diésel se ha visto afectado por muchos factores, pero el principal ha sido la destrucción de las refinerías rusas por parte de Ucrania”, afirmó.
En tanto, las reservas de diésel en Europa se aproximan a sus niveles más bajos en años, según había señalado Morgan Stanley en julio.
La tensión en el Estrecho de Ormuz no cede: el precio del petróleo se acerca a los US$110









