Los pilotos de líneas aéreas retomaron ayer las medidas de protesta contra la “política de cielos abiertos” del Gobierno a través de carteles y volanteadas en el Aeroparque Metropolitano, en Capital Federal. Incluso, advirtieron que el conflicto podría “escalar y terminar mal” si la administración nacional no da una respuesta a sus reclamos. La medida de fuerza alertó sobre los despidos, vaciamiento de empresas y pérdida de rutas aéreas, entre algunas demandas, y ocurrió sin interrumpió en el servicio de las compañías aéreas. “Pilotos Unidos en defensa del trabajo argentino”, decían los carteles con que los trabajadores aeronáuticos recorrieron el hall central de la terminal aérea porteña. Y tal como lo hicieron durante los últimos días a través de la lectura de comunicados en los aviones, el material informativo que fue distribuido entre el público volvió a apuntar en contra de la política aerocomercial que pone en marcha el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich.
Durante la jornada, el secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Pablo Biró, aseguró que la tensión que existe entre los sindicatos aeronáuticos y el Gobierno podría “escalar y termina mal porque no se ve voluntad de solución”. “Hay una provocación permanente, extranjerizan la aviación, toman medidas perjudiciales para nuestros puestos laborales y la conectividad de los usuarios”, sostuvo el dirigente.
El encargado desde el gobierno nacional de contestar a los aeronáuticos fue el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, quien cuestionó a los representantes de los sindicatos que realizaron la protesta. “O están jugando una partida desde el punto de vista electoral o quieren dañar a la empresa”, dijo el funcionario en declaraciones radiales. Sica sostuvo además que los gremialistas “se creen los dueños” de la empresa estatal Aerolíneas Argentinas y aseguró que tienen “actitudes patoteriles”. “Cada acción que hacen, en vez de favorecer a la empresa y a los trabajadores que dicen defender los están perjudicando”, opinó.









