El concejal Sergio Piguillem encabezó un acto en Plaza Colón, en el corazón de barrio Alberdi, donde presentó la primera de cuatro propuestas de gobierno que planea exponer de cara a las elecciones de 2027. Eligió arrancar por el transporte urbano de pasajeros, al que calificó como una de las políticas más postergadas de la ciudad.
Según el concejal, los problemas cotidianos del servicio —colectivos con desperfectos, esperas largas, paradas inseguras— son síntoma de algo más profundo: la falta de planificación de largo plazo de las gestiones peronistas. En ese marco apuntó contra el intendente Daniel Passerini por no convocar a una nueva licitación del transporte y sostener un esquema contractual que, a su criterio, quedó desactualizado.
No podemos resignarnos a que viajar en colectivo signifique perder tiempo, dinero y calidad de vida. Córdoba necesita dejar de administrar la emergencia y volver a planificar su futuro.
Sergio Piguillem, concejal y precandidato a intendente
Licitación internacional y colectivos cada 12 minutos
Entre las medidas centrales, Piguillem propuso lanzar una licitación internacional para reorganizar el transporte urbano, atraer inversiones y fijar reglas de transparencia y seguridad jurídica. El nuevo esquema apunta a revisar recorridos y frecuencias para conectar no solo los barrios con el centro, sino también los polos de actividad que crecieron en otras zonas de la ciudad. Como objetivo concreto, planteó que ningún usuario espere más de 12 minutos un colectivo.
La propuesta también incluye exigencias contractuales para mejorar las paradas, con condiciones de seguridad, comodidad e información para los pasajeros, además de mecanismos previsibles para actualizar el boleto y evitar aumentos sorpresivos.
Un sistema eléctrico de alta capacidad como referencia
Otra de las iniciativas es la incorporación del Bondi Urbano Digital (BUD), un sistema de transporte eléctrico que circularía por corredores troncales con guiado digital y prioridad semafórica. Las unidades podrían transportar hasta 300 pasajeros y articularse con las líneas barriales para reducir tiempos de viaje y emisiones. Piguillem citó el caso de Curitiba como modelo a estudiar para adaptarlo a Córdoba: «Queremos que Córdoba vuelva a animarse a las grandes transformaciones. No alcanza con parches sobre un sistema agotado: necesitamos una red moderna, integrada y pensada para las próximas décadas», remarcó el edil.
Taxis, bicisendas y nuevas conexiones entre barrios
El plan también busca ordenar la convivencia entre taxis, remises y aplicaciones de transporte, con mayor control y condiciones más equilibradas para los servicios tradicionales. A eso se suma la ampliación y reparación de ciclovías y bicisendas, sistemas de préstamo de bicicletas y la promoción de la micromovilidad eléctrica. El equipo de Piguillem relevó problemas de circulación en sectores como Costanera, Jorge Newbery y Cardeñosa.
Para reducir las barreras que fragmentan la trama urbana, el concejal planteó estudiar nuevos cruces ferroviarios, puentes y conexiones viales en zonas como General Bustos, Talleres, Pueyrredón, Alta Córdoba, Cofico y Manantiales, con participación de especialistas de la Universidad Nacional de Córdoba. En tal sentido, sostuvo: «La ciudad tiene que volver a ser protagonista de su propio destino. Nuestro compromiso es recuperar el transporte, la autonomía municipal y la ambición de hacer de Córdoba una referencia regional».










