La comunidad de la Universidad de Buenos Aires (UBA) se movilizó este martes con una marcha de velas desde Plaza Houssay hasta el Palacio de Tribunales para reclamar por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, que ya va más de un año sin ser aplicada por parte del Gobierno nacional. La convocatoria reunió a docentes, nodocentes, estudiantes y autoridades académicas frente a la sede del Poder Judicial. El reclamo se concentró en la pérdida del poder adquisitivo del personal y en el déficit proyectado para el presupuesto educativo de 2027.
La protesta se desarrolló de manera pacífica tras los incidentes registrados en la marcha federal de octubre. La columna de manifestantes partió desde la zona de las facultades de Medicina y Económicas, realizó una parada simbólica ante la Secretaría de Educación y culminó en Plaza Lavalle.
Clase abierta y reclamo judicial
Frente al Palacio de Justicia, los organizadores montaron un aula improvisada con bancos y pizarrones para dictar charlas sobre derecho constitucional. Durante el acto, los asistentes colocaron velas encendidas sobre las vallas del edificio para simbolizar la defensa de la universidad pública frente a los recortes presupuestarios que aplica el Gobierno nacional.
La movilización contó con la presencia de referentes del sector académico y sindical de la educación superior. En el lugar, el abogado constitucionalista del Consejo Interuniversitario Nacional, Pablo Luis Manili, afirmó: «Por primera vez en la historia argentina un Presidente se dio el lujo de dictar un decreto diciendo que no iba a cumplir una ley. Es una atrocidad«.
”Infectan las redes con trolls diciendo que las universidades no se auditan. Eso es falso. Las universidades tienen auditorías internas y están auditadas por la Auditoría General de la Nación«, agregó Manili, quien aseveró que “nos dicen también que hay muchos extranjeros. En el total de las universidades nacionales, son un 3%. Se argumenta también que los profesionales tardan mucho en recibirse. Bueno, no entendieron lo que es la educación. La universidad no es una máquina de producir profesionales. Qué importa si no terminan. Alguien que pasó por la universidad ya es una persona más formada. Además, el 70% de quienes estudian en las universidades públicas trabaja. Y la mayoría hoy tiene más de un trabajo. Y además, no actualizaron las becas”.
Por su parte, el catedrático de la Facultad de Derecho de la UBA, Cristian Cao, brindó una exposición frente al edificio judicial. «No estamos garantizando únicamente las universidades públicas; estamos garantizando que no se apaguen los derechos, que no se apague la ley«, sostuvo Cao durante la clase abierta.
El conflicto por los fondos y el presupuesto
El reclamo central responde a la no aplicación de la norma que dispone la actualización de los fondos de funcionamiento y de los salarios del personal docente y administrativo, según el índice de inflación oficial que marca el Indec. Mientras el proyecto de presupuesto nacional enviado al Congreso prevé una partida de 7,3 billones de pesos para las casas de altos estudios, la conducción universitaria calcula que se requieren 11 billones para cumplir con la legislación vigente.
La situación salarial de los trabajadores universitarios volvió a registrar testimonios críticos durante la caminata. «Yo soy docente y no docente y, como todos, hago pluriempleo. Pero tengo compañeras que solo son no docentes y realmente no llegan a fin de mes«, señaló la docente de Medicina, Gabriela Espinoza, sobre el impacto de la inflación en los haberes del sector.
El Gobierno se envalentona y sostiene el ajuste de las universidades públicas para el año próximo










