La aparición sin vida de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que era intensamente buscada en Córdoba, motivó la inmediata reacción de todo el arco político opositor, que incluso auguran la posibilidad de desatar una crisis política e institucional en la provincia.
Tras la conferencia de prensa brindada por el fiscal Raúl Garzón y el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, la oposición en pleno estalló con duras críticas ante lo que consideraron un «show» judicial, contrastando con un cerrado silencio por parte del gobierno provincial que encabeza Martín Llaryora.
El senador nacional Luis Juez fue uno de los más duros al exigir medidas inmediatas tras la exposición del funcionario judicial: “Los cordobeses no nos merecemos esto; no necesitamos fiscales partidarios ni incompetentes cuidando a nuestros hijos”, aseveró el líder del Frente Cívico, quien además confirmó que instruyó a sus legisladores para avanzar en la destitución del funcionario: “Le he dado la orden a mis legisladores para que pidan el jury por mal desempeño al fiscal Garzón, y le pido en nombre de los cordobeses, con todo respeto, al Sr. Gobernador que le solicite la renuncia al ministro Quinteros por incompetente”.
Por su parte, el ex diputado nacional Rodrigo de Loredo sumó su rechazo al accionar oficial y cargó contra la puesta en escena tras el trágico desenlace. “La desorientación del gobierno en seguridad es total, pero el nivel de insensibilidad actual asusta. Una conferencia de prensa para autoelogiarse en medio del dolor por el femicidio de Agostina es degradante. El ministro Quinteros debe renunciar ya. El gobernador Llaryora no puede seguir en silencio ante semejante muestra de incompetencia y crueldad”, manifestó el referente radical, que quiere suceder a Llaryora en el Panal.
Desde la izquierda, una de las voceras fue la ex legisladora provincial Luciana Echevarría, quien en su cuenta en X fue también muy crítica hacia Garzón y Qunteros: “Salieron a cuidarse entre ellos después de haber hecho todo mal y para eso le echan la culpa a la víctima y su familia. Un desastre”. Posteriormente, cuando cuestiónó el accionar policial hacia los familiares que se manifestaron en barrio Mosconi y en la Circunvalación, Echevarría se sumó a los pedidos de que renuncie el ministro Quinteros.
Otros optaron por un perfil más moderado y planteando urgencia en la causa, antes que renuncias. Es el caso de la diputada nacional Natalia De la Sota, tras solidarizarse con la familia de la niña: “Sabemos con absoluta certeza que hoy no hay consuelo para sus familiares y afectos más cercanos, pero exigimos con toda firmeza que a los culpables se les aplique la justicia con el máximo rigor, sin demoras, sin excusas, sin desidia”, expresó la hija del ex gobernador.









