En un momento de alta tensión política e institucional, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, recibió a los abuelos de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que fue encontrada asesinada en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra. Del encuentro, que buscó llevar respaldo institucional a la familia en esta etapa crítica, participaron también el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, y el ministro de Justicia de la provincia, Julián López.
Durante la reunión, el mandatario provincial asumió el compromiso de emplear todos los recursos humanos y técnicos disponibles para asegurar que la investigación no se detenga, con el objetivo central de identificar y capturar a otros posibles responsables que la querella cree que podrían estar involucrados en el crimen.
Al salir del encuentro, los abuelos de la víctima expresaron un principio de alivio ante las máximas autoridades provinciales. Miguel, abuelo de Agostina, manifestó al canal de noticias TN que se retiraban «un poco más tranquilos y conformes» tras la promesa del gobernador de aportar todas las herramientas necesarias para que, si existen más implicados, cumplan la condena correspondiente.
Asimismo, el hombre hizo mención a las explicaciones brindadas por el cuestionado ministro Quinteros, quien detalló el trabajo realizado hasta el momento y se disculpó formalmente con la familia por no haber mantenido un contacto previo con ellos durante los días de búsqueda.









