Los cuestionamientos contra Manuel Adorni, jefe de Gabinete y vocero presidencial, dejaron de provenir exclusivamente de la oposición y comenzaron a multiplicarse entre dirigentes cercanos al oficialismo. A los reclamos públicos de referentes libertarios y aliados parlamentarios para que deje el cargo se sumó ahora la Unión Cívica Radical (UCR), que advirtió que la situación genera una «parálisis» en el Gobierno y el Congreso.
Pese a la creciente presión política, el presidente Javier Milei ratificó su respaldo al funcionario y descartó impulsar su salida, al considerar que las acusaciones forman parte de una ofensiva contra su administración.
Crecen las críticas
Uno de los primeros en reclamar la renuncia fue Oscar Zago, presidente del bloque del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) y exjefe de la bancada de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados. El legislador sostuvo que Adorni debería dejar el cargo «por el bien del Presidente, del Gobierno y de todos los argentinos» y aseguró que su continuidad se convirtió en un problema institucional.
A esa postura se sumó Eduardo Falcone, diputado nacional del MID, quien afirmó que mantener al jefe de Gabinete afecta a la administración nacional y sostuvo que los aliados oficialistas son «los únicos» que se animan a pedir públicamente su salida.
También se expresó Ramiro Marra, uno de los fundadores de La Libertad Avanza y hoy alejado del espacio. En una carta dirigida a Milei, pidió que desplace a Adorni al considerar que «cumplió un ciclo» y que su permanencia erosiona el proyecto libertario.
Entre las voces críticas también aparecieron Marco Palazzo, influencer libertario conocido en redes sociales como «Niño Nazi»; Yamil Santoro, legislador porteño, quien además presentó una denuncia contra Adorni, y Nicolás Márquez, escritor y referente cercano al Presidente, quien planteó que el funcionario debería dar un paso al costado para evitar un mayor desgaste político del Gobierno.
La UCR elevó la presión sobre el Gobierno
En las últimas horas, la Unión Cívica Radical también reclamó una definición de la Casa Rosada. El senador nacional Maximiliano Abad, representante de la provincia de Buenos Aires, afirmó que «este tema no da para más» y sostuvo que el caso provoca un fuerte deterioro institucional.
«Quien no puede explicar sus propios ahorros no puede explicar la administración del país«, señaló el legislador, quien además advirtió que la situación «genera una parálisis en el Gobierno» y dificulta el funcionamiento del Congreso en momentos en que existen proyectos clave para tratar.
Según Abad, el Poder Ejecutivo debe resolver el conflicto para evitar que continúe afectando la relación con gobernadores, legisladores y aliados parlamentarios.
Milei mantiene el respaldo
A pesar de las críticas, Javier Milei ratificó su apoyo a Manuel Adorni y, por el momento, descarta pedirle la renuncia.
Sin embargo, los cuestionamientos provenientes de dirigentes que participaron del armado libertario y de sectores aliados marcaron un cambio en el escenario político. La crisis ya no se limita a la oposición y comenzó a abrir diferencias dentro del propio espacio que sostiene al Gobierno.
Villarruel asistirá al acto del Día de la Bandera en Rosario sin invitación oficial









