A partir de las 16:30, momento en que se inició el evento, y hasta las 17:40, cuando se dio la fase de máxima oscuridad, se pudo ver a grupos de todas las edades que se reunieron en los distintos puntos de encuentro apostados en las localidades mejor ubicadas para ver el eclipse.
Con lentes especiales, máscaras de soldar, cámaras oscuras, pantallas gigantes y teléfonos celulares, los distintos concurrentes disfrutaron de una tarde única.
En total, fueron más de 15.000 los cordobeses y turistas del país y el extranjero que se acercaron a vivir este evento único en dichos espacios preparados en Villa Dolores, La Población, Río Cuarto y la ciudad de Córdoba.





Pasarán unos 375 años para que Córdoba vuelva a fascinarse con un eclipse total. Hasta que eso ocurra, podemos darnos por satisfechos con el regalo inolvidable que el sistema solar nos hizo este martes 2 de julio de 2019.









