Tras la multitudinaria movilización del miércoles de la semana pasada, en el marco de un paro general que registró un elevado nivel de acatamiento en toda la provincia, los docentes volvieron a concretar ayer protestas para insistir con el reclamo por una urgente recomposición salarial para el segundo semestre del año.
En horas del mediodía, los cuerpos orgánicos de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) llevaron a cabo otra marcha en el centro de nuestra ciudad. Los manifestantes renovaron así el pedido a la Provincia por una propuesta salarial superadora a la anterior, que podría darse a conocer en la jornada de mañana, al término de una nueva reunión paritaria en el Centro Cívico.
Como se sabe, las autoridades del gobierno de Córdoba ofrecieron hasta el momento un 38% de aumento para el sector, a pagar en cuatro tramos, que comprende el período julio-enero de 2023. Las subas se abonarían de la siguiente manera: 12% retroactiva a julio; 9% en septiembre; 11% en noviembre; y 6% en enero. Además, se contempla una cláusula de revisión por inflación para noviembre.
Ante la falta de definiciones en torno a un posible entendimiento, un grupo de educadores que integra la agrupación Docentes D-Base, desarrolló por la tarde una nueva movilización que se inició en la intersección de las avenidas Colón y General Paz.
En la oportunidad, se renovaron los cuestionamientos a la conducción de la UEPC. Sobre el particular, Noé Silbestein, delegado departamental de Docentes D-Base por la oposición, afirmó: “Las y los docentes nos enteramos por los medios de comunicación que la conducción no objeta los porcentajes ofrecidos, pero sí los plazos de concreción. Una vez más, la conducción quiere negociar a nuestras espaldas”.
“Siguen sin escuchar las demandas de la docencia que en el paro histórico, con una movilización multitudinaria, dejamos en claro que hay fuerzas y voluntad de sostener la lucha, que rechazamos los ofrecimientos que viene haciendo el Gobierno y no aceptamos ninguna negociación con descuentos. La docencia no aguanta más, por eso la demanda en las escuelas es 50% en blanco y basta de precarización laboral. La conducción de la UEPC debería escuchar a las bases, que en la marcha manifestaron abiertamente su descontento con Monserrat”, demandó Silbestein.










No hay nuevas propuestas por parte del gobierno, ellos no se mueven del 38% que es absolutamente aceptada por la conducción de UEPC.
La última propuesta que Monserrat llevo al panal, fue acortar los plazos de aumentos parciales, para que ese 38% llegue más rápido al bolsillo de los docentes. Propuesta que fue rechazada por el gobierno.
Este desacuerdo financiero, no deja de lado un acuerdo gremio-gobierno de extender el conflicto, demorar el pago de aumentos, apostando al desgaste de los docentes.
Seguramente algún paro aislado, convocar asambleas, aplicar descuentos y salir a decir que están en contra de los descuentos.
La estrategia de Monserrat y la conducción de UEPC es hacer de cuenta que se oponen y llevar a los docentes a un desgaste en sus reclamos salariales y laborales.