La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, sumó en las últimas horas nuevos elementos que podrían resultar decisivos para el avance de la causa.
Mientras el principal acusado, Claudio Gabriel Barrelier, recibió el alta médica tras permanecer internado en el hospital penitenciario de Bouwer, la fiscalía profundiza el análisis de pruebas que podrían comprometer aún más al segundo detenido, Osvaldo Miguel Fassetta.
Según confirmó el Servicio Penitenciario de Córdoba, Barrelier abandonó el Hospital Modular del Complejo Carcelario N.º 1 luego de ser estabilizado tras presentar pensamientos e ideación suicida. Durante su internación permaneció bajo estrictas medidas de vigilancia y seguimiento psicológico.
Con el informe médico favorable y la confirmación de que se encuentra en buen estado de salud, el fiscal Raúl Garzón evalúa convocarlo nuevamente a una declaración indagatoria en los próximos días. El hombre de 33 años está imputado por femicidio y homicidio calificado y es señalado como el presunto autor material del crimen ocurrido el pasado 23 de mayo.
Un mensaje bajo la lupa
Entre los elementos que analiza la fiscalía figura un mensaje que Barrelier habría enviado a Fassetta antes del asesinato. Según trascendió, el texto decía: “No aparezcas por casa esta noche, tengo algo”.
Para los investigadores, esta comunicación podría aportar información relevante sobre el grado de conocimiento previo que tenía el segundo detenido respecto de los hechos y sobre una posible planificación del ataque.
Fassetta, de 47 años, permanece detenido e imputado por encubrimiento agravado. La Justicia sostiene que habría tenido un papel clave en las horas posteriores a la desaparición de la adolescente y no descarta que su participación haya sido más significativa de lo que inicialmente se creía.
ADN, sangre y contradicciones
La autopsia realizada al cuerpo de Agostina reveló que la joven intentó defenderse de su agresor. Los peritos encontraron rastros de sangre debajo de sus uñas, evidencia que actualmente es sometida a estudios genéticos para determinar a quién pertenece.
Los investigadores intentan establecer si alguno de esos perfiles coincide con el ADN de Fassetta, situación que podría derivar en una agravación de su imputación y transformarlo en partícipe necesario del crimen.
A esto se suma el secuestro de una frazada con manchas de sangre hallada en la habitación que alquilaba el acusado en la vivienda de barrio Cofico donde habrían ocurrido los hechos. Los peritajes determinaron que el elemento habría sido lavado con agua oxigenada, presuntamente para eliminar rastros comprometedores.
Además, la fiscalía detectó inconsistencias en las tres declaraciones que Fassetta brindó previamente ante la Justicia. Esas contradicciones fueron uno de los motivos que llevaron a ordenar su detención.
La sospecha de una maniobra para desviar la búsqueda
Otro de los puntos investigados son los mensajes enviados a Melisa, la madre de Agostina, durante las horas en que la adolescente era intensamente buscada. En esas comunicaciones se afirmaba que la menor se encontraba “bien” y “dormida”, información que resultó falsa.
Los investigadores creen que estos contactos pudieron haber tenido como objetivo ganar tiempo y desviar la búsqueda en los momentos más críticos posteriores a la desaparición.
Pedido de justicia
Mientras la causa avanza, la familia de Agostina atraviesa momentos de profunda angustia. Miguel Heredia, abuelo de la adolescente y principal vocero familiar, recibió el alta médica tras sufrir una descompensación cardíaca. A pesar de las recomendaciones médicas para evitar situaciones de estrés, aseguró que continuará impulsando el reclamo de justicia por su nieta.
La situación de Melisa, madre de la víctima, continúa siendo delicada. Permanece internada bajo observación médica tras sufrir una grave descompensación derivada del impacto emocional provocado por el asesinato y posterior sepelio de su hija.
Con nuevas pericias en marcha y posibles indagatorias en los próximos días, la investigación entra en una etapa clave para determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los imputados y reconstruir con precisión lo ocurrido en una de las causas que más conmoción generó en Córdoba durante las últimas semanas.









