La Justicia de Córdoba investiga la muerte de una mujer de 38 años que fue hallada sin vida durante la madrugada de este miércoles en un departamento ubicado sobre calle Ituzaingó al 600, en barrio Nueva Córdoba. Aunque la víctima contaba con un botón antipánico debido a una denuncia previa por violencia de género contra su expareja, los primeros indicios no evidencian signos de violencia física, por lo que las circunstancias del fallecimiento continúan bajo investigación.
El hecho ocurrió alrededor de las 5 de la mañana, luego de que el sistema de emergencias recibiera una alerta generada por la activación del dispositivo de protección con el que contaba la mujer. De manera simultánea, su actual pareja también dio aviso a la Policía, lo que motivó el inmediato despliegue de efectivos hacia el domicilio.
Al arribar al lugar, los uniformados encontraron a la mujer descompensada y solicitaron la asistencia del servicio de emergencias 107. El personal médico realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar, aunque no logró revertir el cuadro y finalmente constató el fallecimiento en el lugar.
La investigación quedó a cargo de la Fiscalía de Distrito 1, Turno 2, encabezada por el fiscal Guillermo González, quien ordenó distintas medidas para esclarecer lo ocurrido. Entre ellas, la realización de la autopsia, cuyos resultados serán determinantes para establecer la causa eficiente de la muerte.
Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que, durante la inspección inicial del cuerpo, personal del Departamento Homicidios no detectó lesiones ni signos compatibles con una muerte violenta. En ese contexto, una de las principales hipótesis descarta, por el momento, la participación de terceros.
Los investigadores también confirmaron que la mujer disponía de un botón antipánico como consecuencia de una denuncia por violencia de género presentada con anterioridad contra su expareja, quien permanece detenido por esa causa. Esa situación, según las fuentes consultadas, reduce la posibilidad de que el fallecimiento esté relacionado con ese antecedente, aunque todas las líneas investigativas continúan abiertas hasta contar con los informes forenses.
Mientras avanza la investigación, el expediente fue caratulado preventivamente como muerte de etiología dudosa, una figura utilizada cuando las circunstancias del fallecimiento aún no pueden determinarse con certeza.
La Justicia espera ahora los resultados de los estudios médicos y periciales para reconstruir las últimas horas de la víctima y establecer qué ocurrió en el interior del departamento donde fue encontrada sin vida.









