La Justicia de Córdoba explicó por qué absolvió a Gustavo Omar Herrera, acusado por el crimen de su hermana, Gabriela Pérez, durante un ataque a tiros en el Club Atlético Yapeyú, en septiembre de 2023. En los fundamentos de la sentencia, la Cámara Criminal y Correccional de 3.ª Nominación sostuvo que las pruebas reunidas durante el juicio no permitieron acreditar que el imputado fuera el autor de los disparos.
El tribunal, integrado por los vocales Gustavo Ispani, Ángeles Palacio y Leandro Quijada, junto con jurados populares, absolvió a Herrera de los delitos de tentativa de homicidio criminis causa y homicidio calificado por precio o promesa remuneratoria, este último por el asesinato de Pérez. Entre los principales argumentos, los magistrados señalaron las diferencias detectadas en las pericias antropométricas y la falta de coincidencia entre la vestimenta del tirador y la ropa secuestrada al acusado.
Los estudios que compararon la talla del hombre registrado por las cámaras de seguridad del club con la de Herrera arrojaron una diferencia de entre cinco y siete centímetros, según la técnica utilizada. Para el tribunal, esa distancia resultó significativa y puso en duda que se tratara de la misma persona.
“Todas estas cuestiones, atento las características de la pericia ya desarrolladas, me llevan cuando menos a un estado de incertidumbre que no puedo eludir”, expresó la camarista Ángeles Palacio de Arato en su voto, al que adhirieron los jurados populares y el vocal Quijada. En ese sentido, retomó la conclusión de un perito de control, quien sostuvo que se trataba de “dos personas distintas”.
A esa evidencia se sumó la falta de coincidencia entre la ropa que llevaba el hombre filmado y las prendas secuestradas a Herrera. La valoración conjunta de esos elementos llevó al tribunal a considerar que existía un “estado procesal de duda insuperable”, incompatible con una condena. El acusado había permanecido cerca de tres años en prisión preventiva, mientras que la fiscalía había solicitado para él la pena de prisión perpetua.
Los fundamentos también descartaron que el ataque armado tuviera como origen la disputa gremial en el Sindicato de Obreros y Empleados de Empresas de Limpieza, Servicios y Afines de Córdoba (Soelsac), enfrentado por entonces entre sectores vinculados con Sergio Fittipaldi y la oposición encabezada por Franco Saillén. Para los jueces, el trasfondo del tiroteo fue la disputa por la conducción de La Fiel, la barra brava de Talleres.
En esa línea, el tribunal señaló que Adrián Exequiel Vallejos, otro de los imputados, admitió que su enfrentamiento con Hugo “Ciego” Cardozo, uno de los destinatarios del ataque, estaba relacionado con sus respectivos roles como referentes de la barra y no con la interna sindical. La sentencia también repasó un episodio ocurrido durante un partido de Talleres por la Copa Libertadores, en agosto de 2022, que habría profundizado el conflicto entre ambos sectores.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, el día del ataque Vallejos se cruzó de manera fortuita con Cardozo mientras ambos circulaban en sus vehículos. El encuentro derivó en una persecución que terminó en las inmediaciones del club Yapeyú. Sin embargo, no se probó que Vallejos supiera de antemano cuál sería el recorrido de Cardozo.
Vallejos fue condenado a ocho años de prisión como partícipe secundario de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. El juicio concluyó el 9 de octubre y permitió establecer su responsabilidad en el hecho, aunque no la autoría material de todos los disparos.
Mientras tanto, César Luis Mendoza, señalado como el presunto conductor del vehículo que trasladó al tirador hasta el lugar del ataque, continúa prófugo. Ante esa situación, el fiscal general adjunto Héctor David y la fiscal Silvana Fernández se reunieron con la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, para solicitar colaboración en su búsqueda. Los investigadores no descartan que pueda encontrarse fuera del país.
Con la absolución de Herrera, la Justicia concluyó que no había pruebas suficientes para atribuirle la autoría material del crimen de Gabriela Pérez. Por el momento, la identidad de quien efectuó los disparos que terminaron con la vida de la mujer continúa sin quedar establecida judicialmente.









