En medio de muestras de profundo dolor y reclamos de justicia, fueron inhumados ayer los restos de Eylin Jiménez Condori, la joven de 17 años que fue víctima de femicidio por parte de su padrastro el fin de semana. El sepelio se llevó a cabo en el merendero Copita de Leche, de barrio Pilcomayo, donde la madre de la joven trabajaba con los sectores carenciados. “Queremos justicia”, fue el reclamo de la organización Barrios de Pie, donde milita Carmen Condori, la madre de la víctima. Según familiares y amigos, Condori había realizado varias denuncias por violencia en contra del detenido.
El caso fue girado ayer a la fiscalía de Violencia Familiar, a cargo de Betina Croppi, luego que Rubén Caro, fiscal de Feria, tomara ordenara el domingo la detención de Zenón Giménez (36 años), quien confesó el crimen. A partir de las primeras indagaciones, se indicó que el hombre tendría denuncias por abuso sexual contra la joven. Incluso, según la madre, sería el padre de la hija de un año de Eylin. “Los datos que tenemos es que la mujer se había alejado de ese hogar hace aproximadamente dos meses, dejando a sus hijos menores a cargo de esta persona. De ellos, algunos eran hijos biológicos y otros, como la chica que falleció, hijastros”, expresó Caro, quien se excusó de pronunciarse respecto de las denuncias realizadas por Condori.
Mientras tanto, se aguardan los resultados de la autopsia practicada al cuerpo de la joven, que fue hallado el sábado en un descampado en barrio Nuestro Hogar III. “Se trata de un caso de violencia de género extrema”, indicó Betiana Cabrera Fasolis, referente de la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá). “Nos entristece porque veníamos trabajando con la mamá porque ella nos contaba que era víctima de violencia, pero que no había sido violento con ningún de los hijos. Él la había echado de la casa y ella estaba iniciando el camino de separarse”, precisó Cabrera Fasolis. El caso de Eylin fue el 12º en la provincia en lo que va del año y el segundo en menos de una semana, con el agravante de que en los dos femicidios se vieron involucrados dos niños, que quedaron huérfanos.
El otro episodio se dio en barrio Suárez, cuando Guiliana Marianela Silva, de 19 años, fue asesinada por su ex pareja y padre de su hija, Rodolfo Tissera, de 40 años. La joven recibió dos disparos en el tórax y uno en la cabeza, que le causó la muerte. Precisamente, en la jornada de mañana, organizaciones sociales marcharán desde las 9 al Polo de la Mujer para reclamar justicia.









