La actividad económica volvió a mostrar señales de debilidad en noviembre y registró una caída de 0,3% interanual, la primera variación negativa en 14 meses. Además, el nivel de actividad descendió 0,3% respecto de octubre, acumulando así dos bajas mensuales consecutivas.
Los datos surgen del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), que también informó que el indicador tendencia-ciclo se mantuvo sin cambios en relación con el mes previo. De esta manera, la economía exhibe casi un año de estancamiento en términos desestacionalizados.
Sectores que sostienen y sectores que hunden la actividad
En la comparación interanual, once de los dieciséis sectores que integran el EMAE mostraron subas. Las mayores expansiones correspondieron a Intermediación financiera, que creció 13,9%, y a Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con un avance de 10,5%. También se destacó Explotación de minas y canteras, con un incremento del 7%.
Sin embargo, el desempeño positivo de estos rubros no logró compensar los fuertes retrocesos de los sectores vinculados al consumo y la producción industrial. Pesca se desplomó 25%, mientras que la Industria manufacturera cayó 8,2% y el Comercio mayorista, minorista y reparaciones retrocedió 6,4%. La Construcción, en tanto, se contrajo 2,3%.
Según el INDEC, estos sectores restaron en conjunto 2,23 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE, explicando el resultado negativo del indicador.
La industria, el principal foco de la contracción
La industria manufacturera fue el sector de mayor incidencia negativa en el retroceso económico de noviembre. Al interior del rubro, las mayores caídas se observaron en Textiles, prendas de vestir, cuero y calzado (-22,7%), Automotores y otros equipos de transporte (-20,7%) y Productos de metal, maquinaria y equipo (-18,2%), donde tienen un peso significativo los electrodomésticos.
“El nivel de producción de aparatos de uso doméstico cayó 39,7% interanual, explicado por una menor fabricación de heladeras, freezers y lavarropas”, detalló el INDEC. El organismo vinculó esta dinámica a la debilidad de la demanda local y al mayor ingreso de productos importados, un diagnóstico que también comparten empresarios del sector textil e indumentaria.
En el caso de la industria automotriz, la menor producción estuvo asociada no solo al avance de los vehículos importados en el mercado interno, sino también a la menor demanda externa, especialmente desde Brasil, en un contexto de creciente penetración de autos de origen chino en la región.
Señales de agotamiento hacia el cierre del año
Desde el Centro de Política Económica (CEPEC) advirtieron que, si bien el EMAE aún muestra crecimiento en el acumulado del año, los últimos datos mensuales reflejan una clara pérdida de impulso hacia el cierre de 2025. “La recuperación es heterogénea y está concentrada en pocos sectores, mientras que la actividad vinculada al consumo y la industria continúa mostrando señales de fragilidad”, señalaron.
Con este resultado, noviembre se convirtió en un punto de inflexión para la actividad económica, que no logra consolidar una recuperación sostenida y vuelve a quedar expuesta a la volatilidad sectorial y a las tensiones del modelo productivo.









