El Gobierno nacional resolvió adelantar la campaña de vacunación antigripal 2026 y comenzó esta semana el envío de dosis a todas las jurisdicciones del país, con el objetivo de anticiparse al aumento de enfermedades respiratorias y reforzar la protección de los grupos de riesgo.
La medida, informaron desde el Ministerio de Salud, se adoptó ante la detección de una nueva variante de influenza en la Argentina y la tendencia observada en los últimos años de un comienzo cada vez más temprano de la temporada de virus respiratorios.
En esta primera etapa se distribuirán 795.760 dosis correspondientes a vacunas antigripales para adultos y a la versión adyuvantada destinada a personas mayores. El resto de las entregas ya fue programado para que las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires organicen la logística interna y puedan iniciar la vacunación el próximo 9 de marzo.
Más de 8 millones de dosis
Para cubrir a la población objetivo, la cartera sanitaria adquirió un total de 8.160.000 vacunas. De ese número, 4.700.000 dosis serán para adultos de entre 24 meses y 64 años; 2.300.000 corresponden a la formulación adyuvantada para mayores de 65 años; y 1.160.000 son pediátricas, destinadas a niños de entre 6 meses y 2 años.
Según las autoridades, el objetivo es garantizar la inmunización antes del pico de contagios y amortiguar el impacto que podría generar la variante H3N2 y su subclado K en el sistema sanitario. Aunque se aclaró que esta cepa no se vincula con cuadros más graves, sí presenta mayor capacidad de contagio, lo que podría incrementar la demanda en hospitales y centros de salud.
Organización en cada provincia
Una vez recibidas las dosis, cada jurisdicción deberá definir cronogramas, puntos de vacunación y estrategias de aplicación, informando a la población sobre los lugares habilitados.
Desde el ministerio insistieron en la importancia de la inmunización: “La vacuna antigripal es segura, eficaz y probada. Con previsión y gestión eficiente, protegemos a la población en el momento adecuado”.
El adelanto de la campaña busca reducir complicaciones, internaciones y mortalidad por gripe, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, en un contexto sanitario que aún mantiene vigilancia activa sobre los virus respiratorios que circulan en la Argentina.









