El piloto argentino Franco Colapinto analizó su actuación en el Gran Premio de Australia, primera competencia de la temporada, donde finalizó en el puesto 14 luego de una carrera marcada por una penalización que lo obligó a largar desde el fondo y modificar su estrategia.
El corredor nacido en Pilar calificó la prueba como “larga y difícil”, especialmente por la sanción de stop and go aplicada por los comisarios deportivos antes de la largada. La penalización condicionó su desempeño desde el inicio y lo obligó a recuperar posiciones durante gran parte de la competencia.
“Un stop and go es una locura. Creo que el equipo tocó el auto cuando faltaban 15 segundos para largar, pero todavía no hablé bien con ellos ni entendí del todo lo que pasó. Son cosas para trabajar y mejorar”, expresó Colapinto al finalizar la carrera.
Más allá del castigo, el argentino destacó el comportamiento del Alpine A526 durante el ritmo de carrera. Según explicó, el monoplaza se mostró más competitivo en tanda larga que en clasificación, lo que le permitió acercarse a rivales directos como los equipos Haas F1 Team y Audi F1 Team.
La estrategia también estuvo condicionada por la expectativa de una neutralización que nunca llegó. Colapinto giró durante 48 vueltas con el mismo juego de neumáticos, apostando a la aparición de un auto de seguridad que le permitiera recuperar terreno.
El piloto argentino también recordó un momento crítico en las primeras vueltas, cuando debió esquivar al neozelandés Liam Lawson en plena recta. “Estuve cerca de quedarme tirado ahí mismo. Por suerte pude seguir y terminar la carrera. Creo que tuve un poco de suerte y que los reflejos respondieron bien”, comentó entre risas.
Tras completar la prueba inaugural, Colapinto señaló que el objetivo ahora será seguir trabajando con el equipo para mejorar el rendimiento del auto en las próximas fechas del campeonato.
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