Un interno de 24 años de la cárcel de San Francisco, Valentín Escobedo, se encuentra en estado grave tras recibir un fuerte golpe en la cabeza durante un ataque en el pabellón donde estaba alojado. Actualmente está internado en un centro de salud de la ciudad de Córdoba.
Escobedo había sido detenido el viernes 13 de marzo por una causa relacionada con la comercialización de estupefacientes. Tras el ataque, fue trasladado al Hospital Iturraspe, recibió el alta médica y regresó al penal, aunque según sus familiares no se encontraba totalmente recuperado. Posteriormente fue trasladado al Establecimiento Penitenciario N° 1 de Bouwer, en Córdoba, por razones de salud, donde debió ser hospitalizado nuevamente debido a la gravedad de su estado.
El ataque motivó que, la noche del jueves 19 de marzo, un grupo de personas se manifestara frente a la cárcel, arrojando cubiertas en llamas e intentando provocar un incendio. Por este hecho fueron detenidas tres personas, entre ellas un adolescente de 16 años. Aunque se presume un vínculo con el ataque a Escobedo, las autoridades mantienen total hermetismo sobre la investigación.
Ante la situación, se dispuso el traslado de internos a otros penales por motivos de salud y seguridad, y se reforzó la seguridad externa con unidades especiales (Infantería, SEOM, ETER y CAP).
La Justicia investiga si la golpiza se produjo por una discusión dentro del pabellón o como parte de un ajuste de cuentas entre familias. Escobedo no pudo identificar a sus agresores debido a su inconsciencia y confusión posterior.
Valentín Escobedo había estado involucrado en el caso del asesinato del niño Zamir, ocurrido el 9 de julio de 2025 en Frontera. Inicialmente, Escobedo y otros dos detenidos recibieron prisión preventiva por 90 días, pero luego fue revocada por la Justicia de Rafaela, tras pruebas que descartaron su participación.
Su familia pidió en las últimas horas una cadena de oración por su recuperación.









