La condena incluyó los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado, promoción de la corrupción sexual agravada, desobediencia a la autoridad y amenazas agravadas, en línea con lo solicitado por la fiscal de Cámara, Fabiana Pocchettino.
Según confirmaron fuentes judiciales, la resolución se alcanzó tras el acuerdo entre las partes, lo que permitió cerrar el proceso sin debate oral completo. Bracamonte ya se encontraba detenido desde octubre de 2024, cuando fue arrestado inicialmente en el marco de una investigación por violencia de género, que con el avance de la causa incorporó nuevas acusaciones por abuso sexual.
Tras la sentencia, el ex jefe policial deberá cumplir la pena de manera efectiva en el pabellón destinado a policías y ex policías del penal de Bouwer. La decisión judicial marca el cierre de una causa de alto impacto dentro del ámbito institucional, dado su pasado como jefe de una de las principales departamentales del norte cordobés.
Más allá de la condena por hechos ocurridos en el ámbito íntimo, Bracamonte arrastraba desde hace años fuertes cuestionamientos por su desempeño dentro de la fuerza. Entre los antecedentes más relevantes figura su participación en la investigación del femicidio de Cecilia Basaldúa, ocurrido en Capilla del Monte en 2020, un caso que generó controversia por la detención de un sospechoso que luego fue absuelto y señalado como “perejil” por la familia de la víctima.
También fue cuestionado por su rol en la investigación de la muerte de Jonathan Romo, ocurrida en 2022 en la comisaría de La Falda, donde el joven falleció tras un episodio vinculado a una crisis psiquiátrica y un operativo policial. Aunque Bracamonte no fue imputado en ese hecho, su actuación fue puesta en duda y derivó en su apartamiento de la fuerza meses después.
Finalmente, en 2024 volvió a quedar bajo investigación por una causa de violencia de género que derivó en su detención y, posteriormente, en la ampliación de cargos por abuso sexual. Con esta condena, el ex comisario vuelve a quedar en el centro de la escena judicial, ahora por delitos de extrema gravedad en el ámbito familiar.