El prestigioso compositor, arreglador y director Jorge Calandrelli falleció a los 87 años, tras una carrera de más de seis décadas en la que obtuvo seis premios Grammy y dos nominaciones al Oscar. Radicado en Estados Unidos desde 1978, se convirtió en el socio creativo de figuras como Tony Bennett, Lady Gaga, Barbra Streisand y Quincy Jones, consolidando un legado que unió el talento argentino con la escena internacional.
La noticia, que causó una profunda conmoción en el ámbito artístico, fue confirmada oficialmente por la Secretaría de Cultura de la Nación, organismo que lo despidió con palabras de reconocimiento y orgullo por una trayectoria que marcó un hito tanto en la música popular como en la clásica. Leonardo Cifelli, titular de dicha cartera, expresó a través de sus redes sociales:
Lamento profundamente el fallecimiento de Jorge Calandrelli, uno de los grandes referentes de la música argentina a nivel internacional.
Compositor, arreglador y director, fue ganador de 6 premios Grammy y nominado al Oscar, trabajó con los artistas más reconocidos del mundo.… pic.twitter.com/khqvP27Io0— Leonardo Cifelli (@leocifelli) May 4, 2026
En ese recorrido, Calandrelli se consolidó como uno de los arregladores más prolíficos y versátiles de su tiempo, con una obra que atravesó el pop, el jazz, la música académica y el cine. Su firma aparece junto a artistas como Celine Dion, Sting, Elton John, Paul McCartney, Madonna, Bono, Plácido Domingo y Shakira, entre muchos otros, lo que da cuenta de su dimensión global.

Esa proyección también se tradujo en reconocimientos: fue nominado 29 veces a los premios Grammy y obtuvo seis estatuillas. El primero llegó en 1999 por El alma del tango, junto a Yo-Yo Ma, y el último en 2012 por un arreglo para Tony Bennett y Queen Latifah.
En paralelo, desarrolló una destacada carrera en el cine, donde fue dos veces nominado al Oscar y participó en películas como El color púrpura, de Steven Spielberg; El tigre y el dragón, de Ang Lee; y El resplandor, de Stanley Kubrick. Al mismo tiempo, mantuvo un vínculo con el cine argentino en títulos como Soñar, soñar, de Leonardo Favio, y La fidelidad, de Juan José Jusid, reflejando esa permanente conexión entre lo local y lo internacional.
Nacido en Buenos Aires en 1939, se formó con referentes como Carlos Guastavino, Gerardo Gandini y Roberto García Morillo. Tras consolidarse en la escena local, en 1978 se radicó en Estados Unidos, donde logró abrirse camino en un mercado altamente competitivo y proyectar su carrera a escala global.
Dentro de ese recorrido, uno de los capítulos más destacados fue su relación con Tony Bennett, para quien realizó arreglos y dirección en 14 discos, incluido Cheek to Cheek, junto a Lady Gaga. También dirigió presentaciones en el Lincoln Center de Nueva York, consolidando una de las asociaciones artísticas más fructíferas de la música contemporánea.
Su muerte deja un vacío profundo en la música, pero también un legado que funciona como puente entre culturas y como referencia de excelencia artística a nivel mundial, cuya influencia seguirá vigente en cada obra que lleve su sello.











