En el cierre del quinto día de competencia en el Mundial 2026, Irán y Nueva Zelanda igualaron 2 a 2 en un atractivo partido, marcado por la tensión política. El encuentro, válido por la primera fecha de la zona G, se desarrolló en la ciudad de Los Ángeles bajo un escenario diplomático que condicionó por completo la logística del plantel y generó un clima particular en las tribunas.
El desarrollo del encuentro
El combinado oceánico abrió la cuenta a los siete minutos de juego por intermedio de Elijah Just, quien definió con precisión tras una asistencia de Chris Wood. Lejos de sentir el impacto, los iraníes adelantaron sus líneas, dominaron la tenencia y consiguieron la paridad a la media hora de acción gracias a un buen remate de Ramin Rezaeian.
Durante el complemento, la dinámica de golpe por golpe se mantuvo intacta. Just volvió a poner en ventaja a su equipo a los nueve minutos, nuevamente asistido por el delantero del Nottingham Forest. Sin embargo, la diferencia duró poco, ya que a los 18′ Mohammad Mohebbi conectó un cabezazo tras un centro de Rezaeian y decretó el resultado definitivo en California.
Un conflicto diplomático
Fuera de la cancha, las restricciones de viaje fijadas por el gobierno estadounidense obligaron a la federación asiática a montar su concentración en México. El plantel se hospeda en la localidad de Tijuana y cruza la frontera en el día exclusivamente para jugar, ya que tiene prohibido pernoctar en el territorio estadounidense.
A este panorama se sumó el clima en las afueras del estadio, donde miles de iraníes exiliados manifestaron su rechazo al régimen de Teherán. Además, el equipo sufrió la baja del delantero Sardar Azmoun, quien fue desafectado en la previa por las autoridades de su país tras fotografiarse con un político de Emiratos Árabes Unidos.









