La iglesia católica lanzó ayer un fuerte pronunciamiento sobre el actual debate en torno al endeudamiento de las familias argentinas y le hizo un claro pedido al Gobierno nacional, que se mantiene en su línea de no intervenir en el tema porque es un “acuerdo entre privados”.
El mensaje de Colombo
El titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo, aseveró que se trata de una situación que la gestión nacional no puede desatender.
“Lo que no se puede hacer es tener una mirada superficial, ni menos decir: ‘No nos interesa o que se arreglen’”, sostuvo el titular de la máxima autoridad de los obispos de Argentina, en un pronunciamiento que cobra relevancia por la histórica visita del Papa León XIV a la Argentina, prevista para el 10 de noviembre próximo.
«Alguna solución tiene que haber en cuanto al menos poner criterios en la contracción de las deudas o buscar la forma de discutir cuánto del monto del sueldo de alguien se puede gastar”, afirmó el arzobispo de Mendoza en una entrevista radial, donde advirtió que la mayoría de las personas se endeudan para poder cubrir sus necesidades básicas.
“Tuvimos una intervención muy fuerte cuando peleábamos por la ludopatía online, un tema muy parecido, en el efecto al menos, con familias que se endeudaban por la adicción al juego. Ahora, esto que se agrega, que es tener que afrontar muchas veces por causa del uso de las billeteras electrónicas o por tener que ponerse en deuda para satisfacer algún ítem, no deja de preocupar y sobre todo por las consecuencias”, señaló Colombo, quien agregó: “Lo que no se puede es tener una mirada superficial y menos decir que no nos interesa, o que se arreglen”.
En este sentido, el titular de la CEA pidió que se trabaje en “alguna solución” ya que considera que tiene que haber medidas donde primen criterios para la contracción de la deuda o buscar la forma de discutir cuánto del monto del salario se puede gastar en pagar las acreencias.
“Hay que analizar de qué manera se puede contraer deudas. Hay deudas que son claramente leoninas al momento de contraerlas, y otras que son a gotas, que uno se va quedando de manera rápida en una situación muy desventajosa para poder satisfacer”, expuso el religioso, quien viene de reunirse con el Papa León XIV en el Vaticano.
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Los números del endeudamiento
Un informe de la consultora 1816 en base a datos de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU) advirtió además ayer que la irregularidad del crédito que las entidades financieras otorgan al sector privado volvió a subir en julio, luego de la mínima reducción de junio (de 0,1 puntos).
Según sus cálculos, que suelen anticipar el Informe de Bancos oficial que recién se conocerá en septiembre, la morosidad total del sector privado trepó de 7,63% a 7,73% en julio. El estado de alerta está en el consumo: la mora de las familias aumentó a 12,94%, mientras que en las empresas se ubicó en 3,61%.
La comparación con el pasado reciente muestra la velocidad del deterioro, ya que en octubre de 2024 la irregularidad de los hogares era de apenas 2,5%. Además, el fenómeno es transversal, pues la mora se incrementó en 23 de los 30 principales bancos del país.
Para amortiguar el impacto, el sistema recurrió a un volumen récord de refinanciaciones, que ya representan el 3,7% del saldo total prestado a los hogares
Pero el panorama es aún más delicado fuera del circuito bancario formal: en las entidades no financieras de crédito, segmento liderado por Mercado Pago y Tarjeta Naranja que concentran el 54% de ese mercado, la tasa de morosidad trepó al 33,69% en julio pasado.
Si se toma todo el sistema crediticio, formal e informal, existen 5,9 millones de personas en situación de mora –es decir, con atrasos en los pagos de sus cuotas mayores a 90 días- sobre un universo de 20,8 millones de deudores, lo que significa que el 28% de los sujetos de crédito de la Argentina se encuentra en situación irregular.
Un dato elocuente indica que la mitad de ellos debe menos de $ 626.000, una cifra que parece acotada, pero que pesa con fuerza frente a los ingresos deprimidos de la clase media-baja: el 50% de la población ocupada percibe menos de $800.000 al mes, según el Indec.
La posición oficial
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, no descartó que el oficialismo presente alguna iniciativa parlamentaria para atender el tema de los morosos, aunque aclaró que mantendrán como foco preservar el equilibrio fiscal.
“Vamos a tratar de descomprimir algunas situaciones e ir hablando en comisión, presentando algunos proyectos alternativos”, señaló Menem en un diálogo radial.
Menem adelantó que se hará una reunión de labor parlamentaria para discutir el tema, pero advirtió que “lo que están buscando es un impacto de tipo fiscal para desestabilizar la economía” porque “si la economía sigue marchando como hasta ahora se desvanecen sus posibilidades”, en referencia a la oposición al Gobierno de Milei.
A pedido de la oposición, el próximo 9 de septiembre habrá una sesión donde se discutirán propuestas legislativas para atender el tema de la creciente morosidad en las familias argentinas.
Vale destacar que ya hay más de 50 iniciativas presentadas por el arco opositor en la Cámara baja para atender la cuestión.
Igualmente, Menem insistió en la posición de que “el Estado no debe intervenir” y afirmó que cualquier iniciativa resguardará el objetivo de no impactar en el equilibrio fiscal.
Además, aseguró que la irregularidad crediticia “ya está bajando” y enfatizó que es “dato y no una opinión”.
“Detrás de algunas buenas intenciones está siempre un sector de la política que está buscando un efecto desestabilizador”, completó Menem, quien recalcó que “cualquier cosa que puedan romper la van a romper” y señaló que si bien “algunos pueden tener buenas intenciones, de fondo está el monstruo”.
La morosidad volvió a subir y alcanzó un nuevo récord en julio









