La soja registró bajas de hasta el 2,3% y tocó su nivel más bajo en dos meses, en un mercado condicionado por las expectativas de mayores exportaciones de Brasil hacia China. La caída se produjo en medio de la depreciación del real, que mejoró la competitividad de los productos agrícolas brasileños y presionó sobre las cotizaciones internacionales.
El movimiento cambiario siguió a la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, un resultado que sorprendió a los inversores, que esperaban un triunfo del candidato de derecha Flávio Bolsonaro. Según el artículo original, el real perdió un 11%, en un contexto de preocupación financiera por la política fiscal y la posibilidad de un mayor gasto público.
Brasil refuerza su posición en China
La depreciación de la moneda favorece a los exportadores brasileños, ya que les permite ofrecer sus productos a precios más competitivos en los mercados internacionales. Brasil, principal exportador mundial de soja, amplió su participación en el mercado chino y concentró casi el 80% de las importaciones de ese país durante los primeros nueve meses del año.
La expectativa de una relación pragmática entre el gobierno de Lula y Beijing alimenta las previsiones de una mayor presencia brasileña, pese al acuerdo comercial entre China y Estados Unidos.
La presión sobre los precios también alcanzó a otros productos agrícolas. Los futuros del azúcar cayeron más de un 5%, su mayor retroceso intradiario desde mayo, mientras que el café arábica llegó a perder un 4,1%.
Incertidumbre por la relación con Estados Unidos
El escenario comercial suma incertidumbre por las tensiones entre Brasil y Estados Unidos. En julio, el presidente estadounidense Donald Trump impuso aranceles del 25% a productos brasileños, con excepciones para algunos cultivos, como el café, mientras que el azúcar quedó alcanzado por la medida.
La evolución de los precios dependerá, entre otros factores, de la respuesta de los mercados a la depreciación del real y de las señales que envíe el gobierno brasileño para recuperar la confianza de los inversores. También influirá la decisión de los productores y los ingenios azucareros de acelerar las ventas para aprovechar el tipo de cambio.
La industria cayó 3,4% interanual y acumula nueve meses en baja









