La relación entre Instituto y Franco Jara no fluyó como se esperaba en un principio. El futbolista había arribado en diciembre como una apuesta para potenciar el ataque, pero su estadía en Alta Córdoba estuvo marcada por reiterados problemas físicos y un rendimiento por debajo de las expectativas.
A esto se le sumó su identificación previa con Belgrano, club del cual llegó procedente, una mochila pesada que terminó de agotar la paciencia de los hinchas cuando el jugador se mostró celebrando en redes sociales la reciente clasificación del conjunto celeste a la final del Torneo Apertura.
Frente al malestar generalizado, el protagonista decidió dar su versión de los hechos para calmar las aguas. En diálogo con Cadena 3, el atacante aseguró que la interrupción del contrato se dio en muy buenos términos y descartó cualquier tipo de cortocircuito interno. “Fue un común acuerdo de ambas partes. Todo salió perfecto, no hubo ni pelea ni nada. Hoy (por ayer) me fui a despedir de mis compañeros, el cuerpo técnico y los dirigentes”, detalló.
Un cierre de ciclo sin rencores
Consultado sobre el revuelo mediático que generaron sus publicaciones festejando el triunfo de su exequipo, Jara fue tajante y separó su vida personal de su profesionalismo. “Muchas veces la información se distorsiona mucho. Nunca tuve que mentir ni ocultar que soy hincha de Belgrano. No tengo derecho a decirle a mi mujer y a mis hijos que no disfruten del fútbol”, expresó, para luego agregar: “De mi parte nunca hubo agresión hacia Instituto. Siempre mantuve respeto. Entiendo que al hincha le pueda haber caído mal, pero si los resultados hubieran sido otros, no se hablaría de esto”.
𝗜𝗻𝘀𝘁𝗶𝘁𝘂𝘁𝗼 𝗼𝗳𝗶𝗰𝗶𝗮𝗹𝗶𝘇𝗼́ 𝗹𝗮 𝗱𝗲𝘀𝘃𝗶𝗻𝗰𝘂𝗹𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝗙𝗿𝗮𝗻𝗰𝗼 𝗝𝗮𝗿𝗮 🇦🇹
Nuestra institución informa que se ha llegado a un acuerdo para la finalización del vínculo contractual con el delantero Franco Jara, quien ya no formará parte del plantel… pic.twitter.com/HCUUqhTHrJ
— Instituto ACC (@InstitutoACC) May 20, 2026
El aspecto físico y futbolístico también resultó clave en esta determinación. Con apenas once encuentros disputados y un solo gol convertido de penal, el atacante reconoció que no logró la continuidad deseada y que el rigor de las lesiones mermó su nivel. “Ellos me veían que no estaba, que no podía darle la vuelta a la página y yo también sentía que no me daban la oportunidad de demostrar lo que puedo ser como jugador. A mi edad uno tiene que saber cuándo irse”, reflexionó.
Por último, valoró haber tenido la valentía para dar un paso al costado a tiempo y evitar comentarios malintencionados sobre sus intenciones económicas en esta etapa de su carrera. “A esta altura de mi vida no voy a ser ni más rico ni más pobre por estar en un lugar donde no puedo estar. Opté por estar bien, desde mi salud y mi casa. Necesitaba esta pausa porque no estaba rindiendo como debo. Hay que darle lugar a otros que se merecen estar en el lugar donde yo estuve”, concluyó.









