Camilo Ugo Carabelli firmó una de las mejores actuaciones de su carrera. El porteño, surgido de las canchas de San Lorenzo, se hizo gigante en el tradicional polvo de ladrillo del Conde de Godó y despachó al ruso Karen Khachanov, actual número 17 del ranking mundial.
Fue con un sólido y contundente 6-4 y 6-3 en una hora y media de juego, un resultado que sacudió el cuadro principal en España. Con este resultado, el argentino se metió en los octavos de final del ATP 500 de Barcelona, donde se medirá ante Rafael Jódar.
Lejos de dejarse intimidar por los pergaminos de un rival acostumbrado a las grandes citas, el argentino planteó un partido brillante desde lo táctico. Sabiendo que Khachanov lastima con la derecha, lo movió constantemente, aguantó los palazos desde el fondo y supo cambiar el ritmo en los momentos clave. La estadística no miente: le rompió el servicio en tres oportunidades y, cuando le tocó ponerse el overol para defender, salvó las únicas dos chances de quiebre que tuvo en contra. “Hice el partido perfecto de principio a fin, estoy muy feliz”, tiró Ugo Carabelli apenas terminó el duelo.
Tres duras caídas en el Conde de Godó
La cruz de la jornada del martes en Barcelona fue para el resto de los tenistas albicelestes, que sufrieron un freno de mano y se despidieron antes de lo previsto. El golpe más fuerte y sorpresivo fue el de Sebastián Báez. El bonaerense, que por su especial adaptación a las canchas lentas asoma como candidato a pelear los fines de semana, no logró mantener el nivel. Luego de una primera manga casi perfecta, Tomás Machac incomodó al argentino, retomó el protagonismo y se llevó el trámite por 2-6, 6-4 y 6-1.
Finalmente, a Mariano Navone y Juan Manuel Cerúndolo tampoco les alcanzó para estirar su estadía en Barcelona. El tenista de Nueve de Julio tenía una parada bravísima en los papeles frente al siempre peligroso ruso Andrey Rublev. Si bien dio la talla y peleó de igual a igual durante todo el encuentor, su rival impuso la jerarquía para cerrarlo por 6-4, 7-5.
Por el lado del menor de los hermanos Cerúndolo, el trámite le fue esquivo desde el arranque frente al estadounidense Brandon Nakashima, que aprovechó sus chances y lo sacó del torneo con un 6-3 y 7-5.









