El alemán Alexander Zverev, actual número 2 del ranking ATP, se consagró campeón del US Open 2026 luego de derrotar al local Ben Shelton (9°) por 6-3, 7-6 (2), 5-7 y 6-2 en el estadio Arthur Ashe. Tras un encuentro que superó las tres horas y media de juego, el bávaro levantó el segundo trofeo grande de su carrera, reafirmando el éxito que había conseguido en junio pasado sobre el polvo de ladrillo de Roland Garros.
Revancha personal y récord histórico
Para Zverev, la consagración en Flushing Meadows significó saldar una deuda pendiente consigo mismo. En la edición 2020 del certamen neoyorquino, disputada en plena pandemia, el alemán había perdido la final frente al austríaco Dominic Thiem luego de contar con una ventaja de dos sets a cero. Seis años después de aquella frustración, logró alzar la copa en el mismo escenario.
Además de sacarse esa espina, la victoria le permitió igualar una marca estadística notable. Zverev se convirtió en el cuarto jugador en la historia capaz de ganar sus dos primeras coronas de Grand Slam en una misma temporada, repitiendo lo hecho por Jimmy Connors (1974), Guillermo Vilas (1977) y Jannik Sinner (2024).
De la solidez al suspenso
El desarrollo del encuentro comenzó favorable para el número 2 del mundo. En el primer game del partido, Shelton cometió una doble falta que le entregó el primer quiebre a su rival, quien rápidamente se adelantó 2-0. Con otra doble falta del estadounidense en el noveno juego, el alemán cerró el primer parcial por 6-3.
La segunda manga ofreció un trámite mucho más parejo en el que ambos conservaron sus servicios hasta desembarcar en el tiebreak. En esa instancia, Zverev exhibió un nivel impecable, consiguió una ventaja rápida de 5-0 y se adueñó del desempate por 7-2.
Obligado por el marcador, Shelton reaccionó en el tercer capítulo y niveló las acciones. Cuando todo indicaba que el set se definiría en un nuevo tiebreak, el estadounidense dispuso de una triple oportunidad de quiebre (0-40) en el duodécimo game. Sascha salvó el primer set point, pero falló una volea en la red durante el segundo intento, cediendo el parcial por 7-5.
A pesar del golpe anímico, Zverev recuperó su mejor versión en el cuarto set. Consiguió quebrar el saque del local en el primer y en el séptimo juego para adelantarse 5-2, y cerró el triunfo por 6-2 apoyado en la contundencia de su servicio.
El punto final del partido entregó una imagen peculiar. Zverev conectó un saque que Shelton devolvió largo, pero el alemán no se percató de que la final había terminado. En lugar de festejar, se dirigió al fondo de la cancha y pasó las pelotas al otro lado de la red para continuar jugando. Recién al observar el desconcierto en las tribunas y la reacción de los presentes, comprendió que era el nuevo campeón y alzó los brazos para celebrar.
Racha negativa
La derrota dejó un sabor amargo para el deporte de Estados Unidos, que prolongó su racha sin títulos de Grand Slam en la rama masculina; el último campeón local en el Abierto estadounidense fue Andy Roddick en 2003. Tampoco pudo Shelton quebrar su estadística adversa frente al alemán, quien ahora lidera el historial entre ambos por 6-0. Sin embargo, el norteamericano de 23 años trepará al cuarto escalón del ranking, la mejor ubicación de su carrera.
Por su lado, Zverev se mantendrá en el segundo puesto, pero ahora acumula 9690 puntos y quedó a solo 1810 unidades del líder del escalafón, el italiano Jannik Sinner









