El Gobierno argentino ratificó su intención de sostener la relación comercial con Brasil, pese a las diferencias políticas entre el presidente Javier Milei y su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. “Creo que las relaciones comerciales van a seguir como lo hicieron durante estos tres años”, afirmó el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne.
El funcionario realizó las declaraciones durante el AmCham Trade & Investment Conference, donde destacó la importancia de mantener el intercambio entre ambos países. “Somos sustitutivos en algún punto y complementarios en muchos otros”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que Brasil es el principal destino de las pick-ups argentinas y destacó la demanda creciente de gas nacional por parte del país vecino. También mencionó la urea como otro producto con potencial en el intercambio bilateral.
Los desafíos del vínculo bilateral
Lavigne reconoció que todavía quedan por resolver protocolos y cuestiones operativas vinculadas con la frontera entre ambos países. Sin embargo, aseguró que la relación institucional continuará: “Vamos a seguir trabajando las relaciones de Estado a Estado, como hacen dos países”.
Las declaraciones se producen en un contexto de tensiones diplomáticas entre Milei y Lula da Silva. El vínculo comercial, no obstante, tiene relevancia estratégica para la Argentina por el peso de Brasil como socio y destino de exportaciones industriales.
Las perspectivas de la economía
Durante su exposición, el secretario también se refirió a la evolución de la actividad económica. Según su evaluación, el modelo impulsado por el Gobierno, basado en las exportaciones, requiere tiempo para consolidarse.
Lavigne sostuvo que la actividad “viene un poco mejor mes a mes” y consideró que la desaceleración de la inflación, junto con otros factores, podría favorecer una recuperación de los sectores más rezagados, entre ellos la construcción.
Sobre los ingresos, afirmó que el salario real registra variaciones positivas desde hace cuatro o cinco meses, aunque advirtió que las mejoras necesitan tiempo para reflejarse en el consumo. En ese sentido, estimó que la recuperación podría percibirse con mayor claridad durante el primer trimestre del próximo año.
La economía cayó 1,2% en el tercer trimestre y se profundiza la recesión









