El juez federal Daniel Rafecas rechazó este jueves el pedido para suspender la licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay, una concesión valuada en alrededor de US$7.000 millones y considerada estratégica para el comercio exterior argentino.
La medida había sido solicitada por la diputada nacional Marcela Pagano, quien denunció presuntas irregularidades en los pliegos del proceso licitatorio. La presentación advertía sobre un supuesto direccionamiento en favor de determinados grupos empresarios y cuestionaba requisitos técnicos que, según los denunciantes, limitarían la competencia.
Previamente, el fiscal federal Guillermo Marijuan ya había dictaminado en contra de la cautelar al considerar que no existían pruebas suficientes ni un riesgo concreto que justificara frenar el procedimiento administrativo.
En línea con ese criterio, Rafecas sostuvo que la causa se encuentra en una etapa preliminar y que no se acreditaron elementos objetivos que permitan interrumpir el proceso. El magistrado remarcó que las medidas cautelares son de aplicación restrictiva y requieren demostrar verosimilitud del derecho y peligro en la demora.
Denuncias por direccionamiento
La denuncia también apuntó contra presuntos acuerdos entre empresas vinculadas a la licitación de las tareas de dragado y balizamiento de la vía navegable. Entre otros puntos, se mencionó a la firma belga Jan de Nul y al Grupo Neuss como supuestos beneficiarios del esquema.
Además, el titular de la Fundación por la Paz y el Cambio Climático, Fernando Míguez, cuestionó exigencias técnicas incluidas en los pliegos al considerar que favorecerían a un único oferente.
Con la resolución judicial, el proceso licitatorio seguirá adelante mientras avanza la investigación sobre las denuncias presentadas.
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