Uno de los ejes del 58° Coloquio de Idea en Mar del Plata es la situación del mercado laboral y las medidas a tomar para salir del estancamiento en la creación de puestos de trabajo. La postura de la organización fue alejarse de las ideas de una reforma laboral radical, como promueven ciertos sectores políticos, para centrarse en la reducción del costo de la litigiosidad, los acuerdos particulares entre gremios y empresas para “modernizar” convenios colectivos y el “puente de empleo” para convertir planes sociales en trabajo privado.
La discusión estuvo dividida en dos partes: primero con la presencia de ejecutivos de empresas y del consultor Emmanuel Álvarez Agis y luego un panel compartido entre dirigentes gremiales y el diputado opositor Martín Tetaz (JxC). Álvarez Agis ofreció un estudio en profundidad sobre casos exitosos de negociación entre empresas y gremios. “La reforma laboral ya está hecha, la economía no genera el trabajo de calidad que queremos”, definió el economista, que desestimó la idea de una reforma tradicional porque en la actual situación “es un camino que nos hace perder a todos”. “El Estado recauda poco y tiene que pagar jubilaciones. El sindicato pierde representatividad y la empresa también se perjudica porque no sabe si mañana tiene un juicio o un conflicto”, explicó. “Parte de la enseñanza es que tenemos que ir a un esquema en que todos ponen algo hoy para sacar algo mañana”, completó Álvarez Agis.
A su vez, Tetaz aseguró que se necesita “una revolución” del empleo que no necesariamente tiene que ser “el Señor Burns con el látigo”. “No pasa en ningún lugar del mundo que una Pyme tenga miedo de contratar… salvo en Argentina”, resaltó Tetaz, quien afirmó que “necesitamos una revolución más profunda (…). La reforma tiene que hacerse, la modificación de las normas tienen que hacerse para que la gente pueda trabajar”, agregó sin especificar su contenido.
Del lado gremial, el secretario de la UOCRA, Gerardo Martínez, aseguró que los gremios no apuestan “a la industria del juicio”, a la vez que hizo un llamado a entablar acuerdos con las empresas “sin que nadie se crea dueño de la verdad”. “Ambos tenemos que hacer una autocrítica, de qué manera mejorar, porque es una relación de a dos. Necesitamos una empresa con competencia leal”, subrayó y reclamó “una reforma empresaria”. “No todos los empresarios tienen la misma responsabilidad y comportamiento, como no todos los sindicatos. Algunos apostamos a la transparencia y a generar un sano vínculo en las relaciones”, agregó.
A su vez, el propio Coloquio de Idea presentó su propuesta para el mercado laboral a través de Santiago Nicholson, de Nicholson & Cano Abogados. “No hace falta una gran reforma laboral”, aseveró Nicholson, quien abogó por una modificación en “el sistema de multas que se sancionó posterior a la Ley de Contrato de Trabajo, sanciones por no tener registrado debidamente a sus empleados”. En ese sentido, dijo que proponen “reemplazar el sistema por otro en el que el Estado sea el que se encargue de controlar y percibir esas multas y que tengan relación con la infracción que cometan las empresas”.
También abogó por adaptar los convenios colectivos de trabajo “a nuevas realidades” y promover un esquema de migración desde planes sociales al empleo formal con iniciativas como “extender el período de prueba” o “reducir cargas patronales y que el monto del plan social sea parte del salario”.
Cruces entre De Mendiguren y Sica
El oficialismo y la oposición se cruzaron en el Coloquio de IDEA en un debate sobre la política industrial, a cargo de José Ignacio De Mendiguren, actual secretario de Producción, y Dante Sica, ex ministro de la Producción en la administración de Mauricio Macri.
“Pensar que todo este sistema de cepo y retenciones es un modelo de economía abierta es herir la inteligencia de todos los que estamos acá”, argumentó Sica, quien manifestó que “la estructura burocrática está armada sobre el concepto de una economía cerrada. Es totalmente defensiva”.
En respuesta, De Mendiguren afirmó que “hoy la Argentina está mejor que en 2016 y 2019. Hay una fórmula que mide la apertura de la economía: Argentina está en el 33%, el promedio del gobierno anterior fue de 28%”. “Si me quiero insertar al mundo, lo primero que debo generar es una macroeconomía. Con triple de tasa de interés y extraordinarias rentas en un sector financiero, no es posible”, remató en otro palo a la gestión de Cambiemos.









