La actividad industrial logró interrumpir ocho meses consecutivos de caída interanual en marzo, al registrar una leve suba del 0,6%, aunque el rebote no alcanzó para revertir el deterioro del sector. Los datos surgen del último informe del Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (Fiel).
Un alivio parcial tras meses en retroceso
Pese a la mejora interanual, la industria cayó 1,6% frente a febrero en la medición desestacionalizada, lo que refleja la fragilidad de la recuperación.
En el acumulado del primer trimestre de 2026, el sector mostró una contracción del 2,3% en comparación con el mismo período del año anterior, encadenando así tres trimestres consecutivos en baja.
Según Fiel, el retroceso sigue siendo generalizado y alcanza al 60% de los sectores industriales, en un contexto de apertura económica y presión competitiva.
Ganadores y perdedores
El desempeño sectorial exhibe una marcada disparidad. La refinación de petróleo lideró el crecimiento con un avance del 9,5% y niveles récord desde 2008, seguida por químicos y plásticos (+2,6%) y alimentos y bebidas (+0,8%).
En contraste, la industria automotriz registró una fuerte caída del 19,3% y explicó cerca del 70% de la baja total. También retrocedieron la metalmecánica (-8,5%) y los despachos de cigarrillos (-5,8%).
Consumo e inversión, los más golpeados
El informe también evidencia debilidad en la demanda. Los bienes de consumo durable cayeron 15% y fueron el principal factor de arrastre, mientras que los bienes de capital retrocedieron 7,4%.
En tanto, los bienes intermedios crecieron 1%, impulsados por energía y químicos, y los no durables se mantuvieron estables.
Aunque marzo marcó un freno en la caída, el panorama industrial sigue condicionado por la debilidad del consumo interno y la inversión.
El consumo no repunta: caen ventas en supermercados, mayoristas y shoppings









