El riesgo país argentino abrió este jueves 2 de julio en torno a los 418 puntos básicos, su nivel más bajo desde 2018, impulsado por la mejora en la percepción crediticia del país y el buen desempeño de los bonos soberanos en dólares.
En el inicio de la jornada, los títulos públicos registraron subas de hasta 1%, lo que presionó a la baja el indicador que elabora el JP Morgan. En paralelo, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street mostraron un comportamiento positivo, con avances de hasta 4% en algunos ADRs.
El movimiento se da en una semana clave para el Gobierno, que debe afrontar el pago de alrededor de US$ 4.300 millones en vencimientos de deuda con bonistas privados. En el mercado, sin embargo, predomina la calma ante la expectativa de que el Ejecutivo ya cuenta con el financiamiento necesario para cumplir con los compromisos.
En ese sentido, el Ministerio de Economía avanzó en las últimas semanas en herramientas financieras para cubrir los pagos, incluyendo la autorización de una emisión de US$ 5.000 millones bajo legislación extranjera y acuerdos de respaldo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial.
En el mercado cambiario, el dólar oficial se mantuvo estable en el Banco Nación en torno a los $1.460 para la compra y $1.510 para la venta, mientras que los tipos de cambio financieros operaron sin grandes variaciones.
En el plano corporativo, destacó el anuncio de la energética Genneia, que inició el proceso para una eventual salida a bolsa en Nueva York. La operación, que se convertiría en la primera IPO de una empresa argentina en más de ocho años, fue interpretada en el mercado como una señal de mayor interés inversor sobre activos locales.
En las últimas ruedas, el riesgo país viene mostrando una tendencia descendente sostenida, consolidando la mejora en la curva de deuda soberana y reforzando la expectativa de mayor acceso al financiamiento internacional.
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