La foto del juramento de Diego Santilli en el Congreso como nuevo jefe de Gabinete podría ilustrar las esperanzas puestas por los hermanos Milei en el ex operador estrella del PRO para relanzar la gestión libertaria de cara a las elecciones del año próximo, tras varios meses de una parálisis inexplicable generada por el escándalo de Manuel Adorni. La imagen mostró a Santilli rodeado de trece gobernadores –entre ellos el cordobés Martín Llaryora- de diferentes colores políticos, un gesto de respaldo explícito de los mandatarios a la promesa del regreso de la capacidad de rosca que encarna el “Colo”.
Ocurre que Santilli es un dirigente experimentado con más de dos décadas de carrera en la “casta” política, un recorrido que comenzó en el peronismo porteño, continuó bajo el liderazgo de Mauricio Macri y culminó con su integración al proyecto político libertario. El propio presidente Javier Milei y su hermana Karina ratificaron a inicios de semana, en una reunión en la Casa Rosada con los bloques oficialistas de Diputados y del Senado, que los planes de relanzamiento de su gestión pasan por el cuerpo legislativo, donde esperan aprobar un nuevo paquete de leyes que incluyen la reforma electoral, la reducción del Régimen de Zonas Frías, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y los cambios al proyecto de Inocencia Fiscal.
La primera iniciativa, que incluye el interno de eliminar las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso), constituye la piedra de toque del plan reeleccionista de Milei, aunque demandará arduas negociaciones con los gobernadores, ya que tanto el radicalismo como los peronistas cuentan con esos comicios para dirimir sus respectivas internas, que crecen a medida que intuyen debilidad en el gobierno libertario. Santilli es el hombre elegido para aflojar las resistencias a fuerza de promesas de fondos y obras públicas a cambio de apoyo legislativo –de ahí el respaldo de los gobernadores, que celebran la designación porque el “Colo” ya era con quien venían conversando esos temas-.
Negociaciones en marcha
Si bien Santilli ya comenzó las negociaciones para el régimen de Zonas frías, que viene trabado desde hace meses en el Senado y pretende ajustar el esquema de subsidios a las tarifas de gas hasta en las provincias del helado sur, todas las expectativas oficiales están puestas en la reforma política, donde el radicalismo podría tener los votos definitorios en la Cámara alta. Para seducir al centenario partido, según supo HDC, el Gobierno tendría avanzada una alternativa al proyecto original, que incluye la suspensión o eliminación de las Paso pero habilita un sistema de «colectoras» en la categoría de diputados nacionales para que la UCR y el PRO puedan competir con listas propias dentro de una alianza electoral con LLA, en igualdad de condiciones, sin depender del «dedo» de Karina Milei. Estas listas “colectoras”, que no se atreverán a llevar ese nombre por el desprestigio que tiene en la cultura política nacional, se unirán en la parte más alta de la boleta única en una única fórmula presidencial que volvería a tener a Milei como protagonista.
«Están rosqueando a morir», sintetizaron fuentes libertarias en Noticias Argentinas, donde aseguraron que si la reforma «sale allá (por el Senado), sale también acá (en Diputados)». Aún así, todas las fuentes coinciden en que las negociaciones recién empiezan y el tema quedará para agosto, tras el mundial y el reseso invernal.
Una estrategia “catch-all”
El propio Santilli, en su primera aparición televisiva como ministro, ratificó el miércoles a la noche el objetivo de eliminar las Paso en la reforma electoral, aunque se hizo el distraído respecto a las listas “colectoras” que también permitirían que los partidos provinciales puedan adherirse a la eventual candidatura a la reelección de Milei, una típica estrategia «catch-all» (atrapa todo) de la clase política tradicional. “Lo están pensando al revés. Es para la gente. El Presidente piensa: que la gente no vaya a votar seis veces; que no tenga que pagar el Estado entre 250 y 300 millones de dólares por una Paso; que la gente no tenga que ver en la televisión el espacio cedido para los partidos políticos”, enumeró Santilli. Tras insistir en que se trata de “una reforma hacia la sociedad y no hacia los partidos”, el funcionario aclaró que “después viene cómo competir y cómo integrarse, y ahí hay sugerencias, que plantea el bloque radical y otros”. Es decir, la “colectora” que no dirá su nombre.









