El Gobierno nacional aprobó el primer protocolo de bienestar animal para los perros de las fuerzas federales de seguridad, con el objetivo de establecer criterios comunes para el cuidado, manejo y protección de los canes que participan en tareas operativas.
La medida reconoce formalmente la importancia del rol que cumplen estos animales dentro de las fuerzas y fija pautas vinculadas con su salud física, comportamiento y vínculo con los agentes responsables de su entrenamiento y cuidado.
Actualmente, 858 perros forman parte de los equipos de apoyo de las fuerzas de seguridad y participan en tareas como detección de narcóticos y explosivos, rastreo de personas, búsqueda de restos humanos y control de disturbios, entre otras funciones.
El protocolo incorpora indicadores para evaluar las condiciones de vida de los animales y permitirá controlar su aplicación dentro de cuarteles y espacios operativos. Según el Gobierno, la iniciativa busca garantizar que los canes reciban un acompañamiento acorde al servicio que brindan.
Desde el Ejecutivo destacaron que el trabajo de las divisiones de canes contribuyó a distintos operativos de seguridad. Entre ellos, mencionaron los procedimientos que permitieron alcanzar un récord histórico de incautaciones de cocaína durante el último año, con 13.476 kilos secuestrados.
También resaltaron casos de intervención en emergencias, como el del perro Bart, integrante de la agrupación de perros de guerra de las Fuerzas Armadas, que participó en una misión de rescate tras el terremoto ocurrido en Caracas y ayudó a encontrar personas con vida entre los escombros.
Con la nueva normativa, el Gobierno busca unificar los estándares de bienestar para los animales que forman parte de las tareas de seguridad pública.
Ravier en conferencia: medidas en economía, salud, educación, turismo y defensa









