En la primera vuelta, el candidato derechista se había impuesto con un 43,74% de los votos, mientras que Cepeda alcanzó el 40,90% de los sufragios.
Su estrategia electoral giró en torno a la seguridad, el fortalecimiento de las instituciones del Estado frente a los grupos criminales, la autoridad y la oposición al proyecto político del presidente Gustavo Petro. En menos de un año, tras fundar el movimiento Defensores de la Patria, logró un ascenso político acelerado que lo consolidó como la principal figura de la derecha rumbo a las elecciones presidenciales de 2026.
A lo largo de su campaña, el candidato se presentó como un dirigente ajeno a la política tradicional, destacando que nunca había ocupado cargos públicos ni administrado recursos del Estado. Esa condición fue utilizada por su equipo para posicionarlo como un “outsider” frente al resto de los aspirantes. Su discurso, además, lo acercó a referentes de la derecha regional e internacional como Javier Milei, Nayib Bukele y Donald Trump.
Entre sus principales propuestas se destacan la reactivación de las fumigaciones contra cultivos ilícitos, el fortalecimiento de la cooperación militar con Estados Unidos e Israel, la creación de unidades especializadas contra el crimen organizado y la reducción de aranceles. Asimismo, planteó impulsar nuevos contratos de exploración petrolera y la eliminación del impuesto del 4×1000 como parte de un plan para dinamizar la economía.
El nuevo presidente también ha sido objeto de controversia por su trayectoria como abogado defensor de figuras cuestionadas, entre ellas Álex Saab, señalado como presunto operador financiero del gobierno de Nicolás Maduro. Asimismo, distintos sectores han señalado su participación en procesos judiciales contra periodistas y lo han acusado de promover posibles casos de acoso judicial a la prensa.
En el plano internacional, su nombre también ha aparecido vinculado a investigaciones en el estado de Florida por presuntas operaciones financieras irregulares, señalamientos que han sido mencionados en reportes judiciales y mediáticos, aunque sin condenas firmes en su contra.
Javier Milei saludó al nuevo presidente
Tras conocerse el resultado electoral en Colombia, el presidente argentino Javier Milei felicitó a Abelardo de la Espriella, quien se autodenomina “el Tigre”, en una referencia simbólica al propio mandatario, conocido como “el León”.
“El León y el Tigre rugen en Latinoamérica…!! Felicito enormemente a @ABDELAESPRIELLA por su histórica victoria en Colombia. Hoy la mayoría de los colombianos eligieron el camino de la libertad económica, la prosperidad, la seguridad implacable y decirle BASTA al crimen organizado transnacional y al narcotráfico”, escribió Milei en sus redes sociales.
Y agregó: “La libertad avanza en toda América Latina y ya no hay vuelta atrás. VIVA LA LIBERTAD CARAJO…!!!”.
EL LEÓN Y EL TIGRE RUGEN EN LATINOAMÉRICA…!!!
Felicito enormemente a @ABDELAESPRIELLA por su histórica victoria en Colombia.
Hoy la mayoría de los colombianos eligieron el camino de la libertad económica, la prosperidad, la seguridad implacable y decirle BASTA al crimen…
— Javier Milei (@JMilei) June 21, 2026
Petro cuestionó el conteo electoral
Por su parte, el presidente Petro generó controversia al pronunciarse sobre el resultado preliminar de la segunda vuelta, que mostró una definición ajustada entre De la Espriella y Cepeda.
El mandatario sostuvo que la definición del próximo presidente depende de los escrutinios oficiales y advirtió sobre posibles inconsistencias en el proceso.
“Dato sobre el preconteo contando poblacionalmente. Abelardo 49,3 y Cepeda 49. Vamos a escrutinios”, escribió en la red social X.
Luego señaló presuntas irregularidades en la transmisión de datos: “Está subiendo la Registraduría formularios E-14 sin firmas de jurados. Esas mesas deben ser de inmediato impugnadas”, afirmó Petro, en referencia a las actas oficiales de votación.
La mirada de un ciudadano colombiano
En el contexto de la elección presidencial en Colombia, Juan Carlos Echeverri, ciudadano colombiano consultado por Hoy Día Córdoba, sostuvo que el resultado refleja una polarización que trasciende las fronteras del país y se inserta en una tendencia global.
Según su análisis, el escenario político actual se estructura en una lógica binaria que, a su entender, no presenta diferencias sustanciales en lo económico. En ese sentido, afirmó que «se ha puesto a los países del mundo a elegir entre un neoliberalismo progresista y uno conservador, pero al final se repite el mismo esquema que en Estados Unidos”.
Echeverri agregó que la elección colombiana estaría marcada por el descontento con el gobierno de Gustavo Petro, lo que, según su visión, explica el resultado ajustado de la segunda vuelta. En ese marco, señaló que el país “demuestra que estuvieron dispuestos a escoger a un tipo con una fama bastante cuestionable como Abelardo de la Espriella, 12 millones de personas”.
En una reflexión más amplia, consideró que el resultado expresa el nivel de malestar social. “Yo creo que esta es una oportunidad para cuestionarse qué tan angustiada, qué tan preocupada y qué tan asqueada se encuentra la gente”, sostuvo, al plantear que parte del electorado habría optado por un cambio drástico frente al oficialismo.
En esa línea, apuntó contra el desempeño del gobierno saliente, al que atribuyó no haber logrado satisfacer las expectativas de transformación. “Uno de los mayores fracasos del gobierno es no haber sido un gobierno que satisfaciera las necesidades de cambio”, afirmó, y agregó que en otros contextos “siempre la discusión es si cambio o continuismo”.
El entrevistado también apuntó contra el desempeño del gobierno saliente: “Uno de los mayores fracasos del gobierno es no haber sido un gobierno que satisfaciera las necesidades de cambio”, afirmó, y agregó que en otros contextos “siempre la discusión es si cambio o continuismo”.
Finalmente, Echeverri interpretó el proceso electoral dentro de una lógica geopolítica más amplia, en la que Estados Unidos juega un rol determinante en la región. “Cuando el Partido Republicano está en el poder, tiende a favorecer y fortalecer a la derecha; cuando gobierna el Partido Demócrata, busca cooptar a la izquierda”, sostuvo.
En esa línea, consideró que el fin del periodo de Joe Biden y el inicio del nuevo gobierno de Donald Trump marcan un cambio de ciclo en la región. “De aquí en adelante, el péndulo lo lleva el actor con mayor peso en la geopolítica de nuestro hemisferio, que es Estados Unidos, donde Colombia solo es un satélite”, concluyó.










