La cifra de fallecidos por los dos terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio ascendió a 4.490, según el último balance oficial difundido este domingo por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. El nuevo reporte incorpora 157 muertes más respecto de la actualización anterior y convierte a la tragedia en el sismo más mortífero de la historia moderna del país.
Las autoridades mantienen en 16.740 la cantidad de heridos, mientras que 6.462 personas fueron rescatadas con vida de entre los escombros.
En paralelo, la emergencia humanitaria continúa con 17.907 personas que permanecen sin vivienda, desplazadas en su mayoría a 89 campamentos transitorios habilitados por el Gobierno en distintas regiones del país.
A medida que avanza el operativo de asistencia, otros reportes oficiales también dieron cuenta de la habilitación de 108 campamentos, con capacidad para albergar hasta 25.000 personas. Del total, Caracas concentra 41 centros de alojamiento, seguida por Miranda (29), La Guaira (28) y Aragua (10).
La Guaira, la zona más devastada
Los dos sismos, de magnitud 7,2 y 7,5, ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia y tuvieron su epicentro en las inmediaciones de Yumare, en el estado Yaracuy.
El estado de La Guaira fue el más afectado por la catástrofe. De los 190 edificios que colapsaron completamente en todo el país, 158 estaban ubicados en esa región, lo que representa más del 80% de las estructuras destruidas.
Además, imágenes satelitales analizadas por la NASA estiman que más de la mitad de los edificios de localidades como Caraballeda, Macuto, Naiguatá y Catia La Mar presentan una probabilidad superior al 75% de haber sufrido daños severos. Un estudio de la Universidad Estatal de Ohio calcula que cerca de 59.000 estructuras resultaron dañadas en todo el país.
Avanza la recuperación de los servicios básicos
Frente a este escenario, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que el servicio eléctrico en La Guaira ya fue restablecido en un 96%, tras la rehabilitación de 21 subestaciones eléctricas.
En tanto, el suministro de agua potable alcanza una recuperación del 84%, mientras que las zonas donde la infraestructura permanece destruida continúan siendo abastecidas mediante camiones cisterna.
Las autoridades también reportaron avances en el restablecimiento de las telecomunicaciones y confirmaron que continúan las tareas de remoción de escombros y reconstrucción de viviendas e infraestructura pública.
La reconstrucción demandará miles de millones de dólares
Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó que los daños materiales ascienden a US$6.700 millones, una cifra equivalente a aproximadamente el 6% del Producto Interno Bruto (PIB) de Venezuela.
El organismo trabaja junto al Gobierno venezolano para estabilizar los servicios públicos y acelerar la recuperación de las zonas más afectadas.
Expertos atribuyen la magnitud de la tragedia a la combinación del desplazamiento de dos fallas geológicas, las características del suelo y el deterioro del parque edilicio del país.
La ayuda internacional continúa
Ante la magnitud del desastre, la respuesta internacional movilizó a más de 3.000 rescatistas extranjeros, mientras que el Programa Mundial de Alimentos solicitó US$50 millones para asistir durante tres meses a unas 500.000 personas.
Estados Unidos mantiene desplegado un operativo humanitario en el puerto de La Guaira, donde los buques anfibios USS Fort Lauderdale y USS San Antonio funcionan como centros logísticos para la distribución de alimentos, agua y medicamentos.
En paralelo, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reafirmó durante una conversación telefónica con Delcy Rodríguez la disposición de su Gobierno de continuar colaborando con la reconstrucción de las zonas devastadas.
Según informó la Presidencia brasileña, ambos mandatarios analizaron el impacto humano y material del desastre. Lula expresó la solidaridad del pueblo brasileño con las víctimas y ratificó el compromiso de su país de seguir apoyando las tareas de asistencia y reconstrucción.
Por su parte, Rodríguez agradeció la ayuda enviada por Brasil en los días posteriores al desastre e indicó que las labores de búsqueda continúan, al tiempo que el Gobierno prepara un amplio plan para la construcción de viviendas destinadas a las miles de familias que perdieron sus hogares.
Con más de 1.100 réplicas registradas desde el 24 de junio y miles de personas todavía viviendo en refugios temporales, Venezuela enfrenta ahora el enorme desafío de reconstruir una de las regiones más golpeadas por un desastre natural en su historia reciente.









