Cientos de parejas participaron el lunes por la noche en bodas masivas organizadas en distintas plazas de Teherán, en actos impulsados por autoridades iraníes y transmitidos por la televisión estatal, en un intento por reforzar la moral interna en medio del conflicto bélico.
La mayor concentración se produjo en la plaza Imam Hossein, en el centro de la capital, donde más de 100 parejas fueron casadas en ceremonias públicas montadas en escenarios oficiales y presididas por clérigos.
Según medios iraníes, las parejas formaron parte de actividades vinculadas al denominado programa de “autosacrificio”, una iniciativa conocida localmente como janfada, en la que los participantes se comprometen a asumir riesgos extremos en contextos de guerra, incluso con acciones simbólicas como la formación de cadenas humanas en instalaciones estratégicas. Las autoridades afirman que este programa cuenta con una adhesión masiva en el país, que incluiría a millones de personas y a figuras políticas de alto nivel.
Las ceremonias incluyeron una fuerte carga simbólica y logística militar: las parejas llegaron a la plaza en vehículos militares y fueron recibidas en un escenario decorado con globos y una gran imagen del liderazgo religioso del país.
Las imágenes difundidas por agencias internacionales mostraron además la presencia de uniformes, consignas oficialistas y una puesta en escena orientada a exhibir unidad social en un contexto de guerra y tensiones externas.

En ese marco, el gobierno iraní viene organizando de forma frecuente concentraciones públicas y actos masivos desde el inicio del conflicto, con el objetivo de reforzar el respaldo interno y mostrar cohesión política frente a las presiones internacionales y las amenazas militares.
En una de las ceremonias, una participante afirmó: “El país está en guerra, pero los jóvenes tienen derecho a casarse”, según declaraciones difundidas por medios locales.
En en el marco de la guerra, el Senado estadounidense aprobó una resolución para limitar los poderes bélicos del presidente Donald Trump en relación con Irán, en una votación ajustada de 50 a 47.
La iniciativa marcó un avance significativo para los demócratas tras varios intentos fallidos y evidenció divisiones dentro del Partido Republicano, ya que cuatro senadores de ese espacio se sumaron al apoyo de la medida.
La resolución, que aún debe atravesar la Cámara de Representantes, busca restringir la capacidad del presidente para autorizar acciones militares sin la aprobación del Congreso.
Aunque podría ser vetada por el propio Trump, sus impulsores consideran que el resultado tiene un fuerte valor político, ya que refleja un cambio en el debate interno sobre el rol de Estados Unidos en un eventual conflicto con Irán y en el uso de los poderes de guerra.









