El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil inició este martes una sesión histórica para decidir si abre una investigación contra uno de sus propios integrantes, el juez Alexandre de Moraes, por sus presuntos vínculos con Daniel Vorcaro, ex dueño del Banco Master e investigado por un multimillonario fraude financiero.
La sesión extraordinaria fue convocada por el presidente del máximo tribunal, Edson Fachin, después de que una investigación de la Policía Federal revelara mensajes atribuidos a Vorcaro y dirigidos a Moraes, uno de los magistrados más influyentes de Brasil y protagonista de numerosas causas contra el ex presidente Jair Bolsonaro y sus aliados.
Los investigadores encontraron 52 mensajes que habrían sido enviados por Vorcaro a Moraes. En uno de ellos, el ex banquero aparentemente buscaba información sobre una eventual operación de la Policía Federal destinada a detenerlo, aunque las respuestas del interlocutor no pudieron ser recuperadas. Moraes negó haber mantenido contactos con Vorcaro.
Según informó la agencia pública de noticias Brasil, la documentación también reveló la existencia de un contrato por 131 millones de reales —unos US$25 millones— entre el Banco Master y el estudio jurídico del que forma parte Viviane Barci de Moraes, esposa del magistrado, junto con dos hijos del matrimonio.
El acuerdo contemplaba servicios jurídicos y de consultoría estratégica ante organismos como el Banco Central y el Consejo Administrativo de Defensa Económica (Cade), además de actuaciones en procesos judiciales y policiales.
Moraes rechazó cualquier irregularidad y cuestionó la actuación de su colega André Mendonça, relator de la investigación sobre el Banco Master, a quien acusó de realizar una divulgación «selectiva» de documentos del expediente. Además, solicitó que se levantara completamente el secreto de las actuaciones.
El enfrentamiento entre ambos magistrados profundizó una crisis interna en el Supremo, que atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión en décadas y en plena campaña para las elecciones presidenciales de octubre.
Fachin resolvió que las situaciones de Moraes y Mendonça sean tratadas por separado. Este martes se analizará exclusivamente el caso de Moraes, mientras que el planteo relacionado con la actuación de Mendonça quedó previsto para el 23 de septiembre.
Sin embargo, la composición de la votación quedó modificada apenas comenzó la sesión. Una vez que Fachin terminó sus palabras de apertura, dos de los diez jueces del tribunal solicitaron no participar de la decisión sobre si corresponde investigar a Moraes.
Uno de ellos fue Kassio Nunes Marques, quien además preside el Tribunal Superior Electoral de Brasil. El magistrado sostuvo que su cargo le impide participar en una decisión cuyo resultado podría tener algún impacto sobre la campaña electoral.
También decidió apartarse José Dias Toffoli, quien anteriormente había dejado la supervisión del caso Banco Master debido a sus vínculos con Vorcaro. Toffoli volvió a negar cualquier irregularidad en su relación con el ex banquero y tampoco participará de la votación sobre Moraes.
El caso Banco Master llega a la política
El escándalo del Banco Master también alcanzó de lleno a la política brasileña. El senador Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro y principal candidato de la derecha para enfrentar al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, es investigado por presunta corrupción y lavado de dinero en una causa relacionada con operaciones financieras vinculadas a Vorcaro. El senador niega haber cometido irregularidades.
La decisión que adopte el Supremo sobre Moraes podría tener repercusiones que excedan al Poder Judicial y profundizar la disputa política a pocas semanas de unas elecciones presidenciales que las últimas encuestas muestran altamente competitivas.
Moraes se convirtió durante los últimos años en una figura central de la política brasileña por haber conducido investigaciones contra Bolsonaro y sus aliados, entre ellas causas vinculadas al intento de impedir la asunción de Lula después de las elecciones de 2022.
En ese contexto, la decisión del STF adquiere una relevancia particular: por primera vez, el máximo tribunal brasileño podría habilitar una investigación de esta naturaleza contra uno de sus propios magistrados en ejercicio.
Sin embargo, no se descarta que alguno de los jueces solicite un análisis más profundo del expediente, lo que podría postergar una resolución definitiva sobre el futuro de la investigación.









