La segunda vuelta presidencial en Perú continúa abierta y se encamina a convertirse en una de las definiciones más ajustadas de la historia reciente del país. Con el 97,92% de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Roberto Sánchez mantiene una ventaja de apenas 9.788 votos sobre Keiko Fujimori, una diferencia mínima que todavía puede modificarse con el ingreso de las actas pendientes.
Según el último reporte oficial, Sánchez acumula 9.018.592 votos (50,027%), mientras que Fujimori suma 9.008.804 sufragios (49,973%), cuando restan 1.615 actas en tránsito hacia los Jurados Electorales Especiales (JEE) y otras 318 pendientes de procesamiento.
Buena parte de la expectativa está puesta en los votos emitidos fuera de Perú, especialmente en Argentina. Hasta la mañana del miércoles aún no se habían contabilizado las 221 actas correspondientes a Buenos Aires, una de las jurisdicciones con mayor cantidad de electores peruanos en el exterior.
El jefe de la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales (ODPE), Marco Vilela, confirmó que las valijas diplomáticas provenientes de la capital argentina llegarían a Lima durante la noche del miércoles para completar el traslado del material electoral.
En el resto del voto exterior ya contabilizado, Keiko Fujimori muestra una ventaja contundente: obtiene el 63,36% de los sufragios frente al 36,64% de Sánchez, un comportamiento electoral muy distinto al registrado dentro del territorio peruano.
Precisamente por esa diferencia, las actas pendientes del extranjero podrían reducir el margen que hoy mantiene Sánchez o incluso modificar el liderazgo, dependiendo del comportamiento final del escrutinio.
Córdoba respaldó mayoritariamente a Fujimori
La tendencia favorable a la candidata de Fuerza Popular también se reflejó entre los peruanos que votaron bajo la jurisdicción consular de Córdoba.
Fujimori obtuvo el 59,39% de los votos válidos (2.858 sufragios), mientras que Sánchez alcanzó el 40,61% (1.954 votos), una diferencia de 904 votos sobre un total de 4.812 votos válidos.
El resultado no sorprendió a los analistas, ya que históricamente el voto peruano en el exterior suele mostrar una mayor inclinación hacia opciones de centroderecha.
Una elección marcada por la polarización
Mientras Fujimori obtuvo una amplia ventaja entre los peruanos residentes en Córdoba y buena parte del electorado exterior, el escenario nacional permanece prácticamente empatado, con una diferencia de apenas unas décimas porcentuales entre ambos postulantes.
La demora en conocer un resultado definitivo responde a la revisión de actas observadas, impugnaciones y al ingreso del material electoral proveniente de distintos consulados del mundo.
La disputa enfrenta dos proyectos políticos claramente diferenciados. Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori, volvió a disputar una segunda vuelta con un discurso centrado en la seguridad y la continuidad del modelo económico de mercado.
Enfrente aparece Sánchez, ex ministro del gobierno de Pedro Castillo, quien propone reformas constitucionales, una mayor participación del Estado en la economía y cambios en el sistema tributario.
La elección se desarrolla además en un contexto de fuerte inestabilidad política. Perú tuvo ocho presidentes en menos de una década, atravesó sucesivas crisis institucionales y llegó a esta segunda vuelta luego de una primera elección extremadamente fragmentada, en la que participaron 35 candidatos presidenciales.









