Estados Unidos anunció la extensión por tres semanas del alto el fuego entre Israel y Líbano, en un intento por sostener las negociaciones de paz, aunque los ataques y enfrentamientos en el sur libanés continúan y ponen en duda su efectividad.
El presidente Donald Trump confirmó que la tregua, vigente desde el 16 de abril, se prolongará hasta mediados de mayo, tras una reunión en la Casa Blanca con representantes de alto nivel de ambos países, que calificó como “muy histórica”.
El acuerdo, que inicialmente era de 10 días, busca ganar tiempo para avanzar hacia un entendimiento más amplio, en un conflicto que lleva décadas sin resolución.
Negociaciones en marcha y tensiones persistentes
La reunión en Washington fue la segunda ronda de contactos directos entre Israel y Líbano en más de 30 años, con participación de funcionarios clave de ambos gobiernos.
El alto el fuego establece que las fuerzas libanesas deben garantizar la seguridad interna, mientras que Beirut se compromete a impedir ataques de Hezbolá u otros grupos armados contra Israel.
Sin embargo, el proceso enfrenta obstáculos: desde Israel insisten en el desarme de Hezbolá, mientras que el grupo chií ya advirtió que no acatará acuerdos surgidos de estas negociaciones.
Ataques y víctimas pese a la tregua
En paralelo, la violencia en el sur del Líbano se intensificó en las últimas horas, con bombardeos israelíes y enfrentamientos que dejaron muertos y heridos en distintas localidades.
Según fuentes oficiales, al menos tres personas murieron y otras dos resultaron heridas, entre ellas un niño, en ataques registrados en zonas como Shoukine y Yater.
También se reportaron explosiones en Chamaa y otros puntos del sur, en medio de una creciente actividad militar en la frontera.
En ese contexto, la periodista libanesa Amal Khalil murió tras un bombardeo en Al-Tayri mientras cubría el conflicto, luego de que una estructura colapsara tras un segundo ataque.

La fotoperiodista Zeinab Faraj fue rescatada con vida, mientras que organismos internacionales denunciaron dificultades en las tareas de rescate por la persistencia del fuego.
Intercambio de ataques y denuncias
Por su parte, Hezbolá afirmó haber atacado posiciones israelíes con drones y armamento, y aseguró haber derribado un dron de reconocimiento.
El grupo denunció violaciones del alto el fuego, mientras que Israel negó atacar deliberadamente a civiles o periodistas.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, cuestionó los ataques y advirtió sobre posibles violaciones al derecho internacional.
Un conflicto abierto y de alto costo humano
La tregua se produce tras semanas de enfrentamientos que dejaron un saldo devastador. Según cifras oficiales, los ataques han causado al menos 2.483 muertos y más de 7.700 heridos desde marzo, además de un alto número de desplazados.
El conflicto se enmarca en una escalada regional más amplia, vinculada a las tensiones entre Israel e Irán, y mantiene a la frontera libanesa como uno de los principales focos de inestabilidad.
Aunque la extensión del alto el fuego amplía la ventana para negociar, la continuidad de los ataques y las diferencias entre las partes plantean dudas sobre su sostenibilidad y sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo duradero.









